Hace siete años, el ingeniero canadiense Alí Najarali decidió venir a Chile tentado por las altas expectativas y oportunidades que ofrecía el país. Sin hablar nada de español y salvando todas las barreras culturales y burocráticas, se instaló aquí con poco capital, pero con un claro deseo de progreso. Fue así como en poco tiempo […]

  • 6 agosto, 2008

Hace siete años, el ingeniero canadiense Alí Najarali decidió venir a Chile tentado por las altas expectativas y oportunidades que ofrecía el país. Sin hablar nada de español y salvando todas las barreras culturales y burocráticas, se instaló aquí con poco capital, pero con un claro deseo de progreso.

Fue así como en poco tiempo decidió crear iO Group, una empresa de tecnología de información especializada en la consultoría de alta calidad, sistemas de desarrollo y servicios de capacitación.

Reclutó personal e incorporó a Rodrigo Arancibia, quien por ese entonces trabajaba como consultor y profesor en temas de recursos humanos e informática. Najarali pasó a ser el director ejecutivo de la compañía, mientras Arancibia ocupaba
el cargo de director de proyectos.

 

 

Hacia fines de 2000 trabajaron principalmente con empresas del sector público, en donde se presentaba una clara oportunidad, producto de la “brecha digital" de los funcionarios.

Años más tarde, tomando más riesgos y créditos bancarios, dieron el salto al sector privado para atacar el área de e-learning,
unidad de negocios que actualmente es responsable de 55% de los ingresos de iO Group, la cual factura un millón de dólares.

Ya con velocidad de crucero, en 2004 se sumó un tercer ejecutivo: Antonio Miranda, actual director comercial. Para entonces la empresa tenía variados requerimientos de desarrollo multimedia y clientes de alto calibre, por lo cual comenzó la creación de alianzas estratégicas y la incorporación de otras dos unidades de negocio.

Y mal no les ha ido: en estos años han logrado captar clientes como el Grupo Santander, Correos de Chile, Lan, D&S, Gobierno de Chile, BancoEstado, Cencosud, Minvu, SQM y Chilectra, entre otros.

Pero no sólo han logrado crecer en Chile. Su historia presenta un cuadro de constante crecimiento, sobre todo, en materia de exportación de productos y tecnología. Hoy, iO Group vende tecnología a Brasil, Canadá y Perú –donde tiene una oficina comercial-, y su objetivo es llegar en 2010 a abarcar la mayoría de los países de América latina. “Nuestra meta es en 2010
abarcar la mayoría del mercado peruano y brasileño, doblar nuestras ventas el próximo año y el 2010 bordear los 5 millones
de dólares en ventas en la región”, señalan los fundadores.