Durante su periodo como autoridad máxima del Vaticano, el Papa Benedicto XVI visitó dos veces América Latina. Primero lo hizo el 2007 en Brasil y, más tarde, el 2012 en México y Cuba. Entre el 23 y el 28 de marzo del año pasado, el Papa realizó un viaje intenso. Se reunió con el entonces […]

  • 11 febrero, 2013
Benedicto XVI en Cuba. Foto El País

Benedicto XVI en Cuba. Foto El País

Durante su periodo como autoridad máxima del Vaticano, el Papa Benedicto XVI visitó dos veces América Latina. Primero lo hizo el 2007 en Brasil y, más tarde, el 2012 en México y Cuba.

Entre el 23 y el 28 de marzo del año pasado, el Papa realizó un viaje intenso. Se reunió con el entonces presidente de México, Felipe Calderón, y con el antecesor y actual líder de Cuba, Fidel y Raúl Castro, respectivamente.

Según informa el diario español El Mundo, luego de esa visita Benedicto XVI habría tomado la decisión de renunciar al pontificado. Solo algunos de sus colaboradores más cercanos estaban al tanto de esta determinación, como el arzobispo de Milán, Angelo Sodano.

Los problemas de salud del Pontífice, quien el 16 de abril del año pasado cumplió 85 años, son bien conocidos. Incluso un hecho puntual fue mediático: en 2009 se fracturó la muñeca derecha tras sufrir un desmayo durante sus vacaciones.

En ese momento se resaltó en los medios los problemas cardiovasculares y la hipertensión del Papa. Por esos motivos, Joseph Ratzinger debe seguir una dieta estricta y tiene prohibido viajar a lugares que estén sobre los 2.000 metros del nivel del mar. Otras complicaciones a la salud consisten en un 50% de artrosis en la cadera derecha y en la escasa visibilidad por el ojo derecho.

Su vejez y delicado estado de salud le obligaron a disminuir la cantidad de compromisos y apariciones públicas durante los últimos meses.

Según anunció el vocero del Vaticano, Federico Lombardi, Benedicto XVI alojará en la residencia de Castel Gandolfo durante el proceso de “Sede Vacante” (periodo desde que un Papa fallece o renuncia hasta que se elige a su sucesor). Una vez que el nuevo Papa sea nombrado, Ratzinger se retirará al monasterio de clausura dentro del Vaticano.

Revise el reportaje completo en El Mundo.