En noviembre se vence el plazo para que renuncien a sus cargos los ministros de Estado con aspiraciones electorales. Maldonado, Goñi, Albornoz y hasta Pérez Yoma se mencionan entre los eventuales interesados en competir por un cupo parlamentario. Bajo estas condiciones, la presidenta tiene un doble desafío: constituir un nuevo gabinete con figuras que impulsen […]

  • 29 octubre, 2008

En noviembre se vence el plazo para que renuncien a sus cargos los ministros de Estado con aspiraciones electorales. Maldonado, Goñi, Albornoz y hasta Pérez Yoma se mencionan entre los eventuales interesados en competir por un cupo parlamentario. Bajo estas condiciones, la presidenta tiene un doble desafío: constituir un nuevo gabinete con figuras que impulsen las candidaturas de la Concertación y, al mismo tiempo, la acompañen en el proceso más duro del pato cojo, como son los últimos meses de administración. Es en estos momentos cuando los mandatarios suelen rodearse de sus compañeros más cercanos, lo que convierte a la situación de la ministra de Salud, Soledad Barría (cuestionada por la crisis en Iquique, pero con una estrecha relación con la presidenta), en un caso muy particular.