Mientras la TV digital acapara portadas y numerosos artículos de prensa, la radio espera su turno sin generar mucho ruido. No se trata de un proceso simple. La digitalización de las radios puede traer cambios drásticos en la industria, tanto en las concesiones actuales como en la oferta programática. Eso lo saben los principales grupos radiales del país, que miran atentos e interesados las posibilidades que podría abrir el sistema. A continuación, un adelanto del debate que se viene.

  • 14 diciembre, 2010

Mientras la TV digital acapara portadas y numerosos artículos de prensa, la radio espera su turno sin generar mucho ruido. No se trata de un proceso simple. La digitalización de las radios puede traer cambios drásticos en la industria, tanto en las concesiones actuales como en la oferta programática. Eso lo saben los principales grupos radiales del país, que miran atentos e interesados las posibilidades que podría abrir el sistema. A continuación, un adelanto del debate que se viene. Por Antonieta de la Fuente.

Claudia Gómez viene escuchando hablar de la radio digital desde hace 14 años. Como gerente general de Radio Cooperativa, para ella la digitalización se ha transformado en una suerte de cuento del lobo, un adelanto tecnológico que acecha desde lejos pero que nunca llega.

Pese a que la tecnología está desarrollada hace años, la radio digital todavía parece lejos de ser un producto masivo. Hasta ahora sólo algunos países han adoptado esta nueva modalidad de transmisión. Gracias a subsidios y experiencias piloto, las radios digitales han proliferado en países como Estados Unidos, Reino Unido y México, pero ni hablar del esperado apagón analógico (el mismo que se proyecta para el paso de la TV analógica a la digital; pero en este caso, con la radio).

En Chile la discusión todavía no empieza. El debate sobre la televisión digital ha acaparado la agenda de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) y las audiencias están más preocupadas de renovar sus televisores para poder disfrutar de la alta definición, que de cambiar sus aparatos de radio hacia tecnologías más avanzadas. La evolución de la radio ha pasado a un segundo plano. Pero no por mucho tiempo. Poco a poco comienzan a surgir voces en la industria que anticipan que la discusión está por venir.

La Asociación de Radiodifusores de Chile, Archi, está recopilando información y encargando estudios para hacer frente al debate. “Aspiramos a tener un par de radios digitales en el corto plazo para hacer mediciones y pruebas. Estamos viendo con proveedores y fabricantes para ver cómo lo financiamos”, explica Luis Pardo, presidente de la entidad gremial. Según él, en cinco años la digitalización ya podría ser una realidad en el país.

La Subtel, por su parte, ya definió que en 2011 iniciarán los estudios para ver qué norma de transmisión adoptará. “Lo que queremos es hacer un estado de situación de las diferentes tecnologías existentes para entregar una propuesta al presidente a fines de 2011 e ir avanzando en un plan de trabajo para ver qué sistema adoptaremos”, explica Jorge Atton, subsecretario de Telecomunicaciones.

Mientras, la industria mira con cautela las nuevas transformaciones. La inversión que deben realizar los grupos radiales para migrar a la nueva tecnología no es menor. Sólo la antena transmisora cuesta entre 30 mil y 100 mil dólares, y si a eso se suman las antenas repetidoras en el caso de las radios de cobertura nacional, la cantidad puede superar el millón de dólares. Además, no está tan claro si la transformación se traducirá en mayores ingresos. Todo depende de si se respetan las concesiones actuales, se amplía la torta publicitaria y el público termina dispuesto a cambiar sus antiguos aparatos de radio por nuevos receptores.

¿Americana o europea?

Al igual que en la televisión, uno de los primeros debates que deberá pasar la radio es la definición de una norma. En el mundo actualmente existen tres sistemas que permiten transmitir ondas radiofónicas en formato digital: la estadounidense, conocida como IBOC (In Band On Channel) o HD Radio; la europea DAB (Digital Audio Broadcasting), antes llamada Eureka 147, y la japonesa ISDB (Integrated Services Digital Broadcasting). Mientras la primera permite utilizar la misma banda AM/FM y transmitir en forma simultánea en analógico y digital para facilitar la transición, la europea define una banda nueva llamada L, a la cual debieran migrar las actuales señales y así dejar libre la actual AM/FM para otros fines. La japonesa, en tanto, utiliza la misma tecnología de la televisión digital, lo que permitiría usar los televisores como aparatos receptores de radio.

Para la Archi, la norma estadounidense es la que mejor se adapta a la realidad local. Según Luis Pardo, es importante que Chile tenga una fórmula común con los otros países de Latinoamérica, y tanto Brasil, como México y Panamá, ya se han inclinado por el sistema IBOC. “Nos interesa que la audiencia no pierda lo que ya tiene. IBOC mantiene la señal analógica y deja espacio para que se pueda transmitir en simultáneo en forma digital. Con la europea se corre el riesgo de que el público se quede sin su radio, lo que sería una pérdida para la sociedad. Además, la banda L que utiliza la norma europea está creciendo mucho hoy día para el uso de Internet”, agrega Pardo.

Pero la definición de un sistema para operar en digital es sólo la punta del iceberg de un debate mucho mayor y que promete ser acalorado. Un tema que podría sacar ronchas en la industria es si una vez que se haga la transformación digital se respetarán las actuales concesiones y los anchos de banda que ocupa cada una de las emisoras. Ése será uno de los puntos centrales de la discusión. Atton dice que una posibilidad podría ser aprovechar los períodos de renovación de las concesiones radiales para que las emisoras hagan la conversión de analógica a digital, aunque afirma que todo eso dependerá de qué tipo de norma se elija.

Para Luis Pardo, no debiera haber sorpresas en esa materia. “Las concesiones no debieran variar porque el cambio debería hacerse sobre las mismas concesiones actuales. Por lo tanto la inversión se haría en el mismo ancho de banda”, dice. Igual opina Ricardo Berdicheski, gerente de operaciones de Ibero Americana Radio Chile. “Debiera aplicarse el mismo modelo que se está aplicando en la digitalización de la televisión, proceso en el cual a los actuales operadores de se les respetan las mismas concesiones”, afirma.

Las radios se triplican

Uno de los principales cambios que traerá la tecnología digital en la industria radial es que, al igual que en la televisión, en un mismo ancho de banda podrán transmitirse muchas más señales, lo que podría cambiar la estructura general con la que actualmente operan las empresas radiodifusoras.

“Va a haber un aumento de canales de radio. Y si para ser competitivo tienes que diversificar tu propuesta programática y tener más canales, eso va a traer un cambio en la estructura de la industria”, adelanta Pardo.

Por ahora, se habla de que en el mismo dial que opera una radio actualmente podría haber desde tres hasta cinco programaciones diferentes. Así, la actual oferta de radios podría más que triplicarse y surgir apuestas de nicho, como radios enfocadas únicamente al público infantil, o de solo noticias o de información deportiva, por ejemplo.

Para Carlos Alberto Peñafiel, gerente general del grupo de radios Infinita-Tiempo-95.3FM y Romántica, la digitalización abre un horizonte interesante para las radios. “Nos interesa porque tendríamos más posibilidades de tener más canales de transmisión. En la 100.1 donde opera Radio Infinita podríamos, a lo mejor, tener una Infinita A, B y C”, adelanta.

Berdicheski coincide con ese diagnóstico. “Vemos con nuevos ojos la irrupción de esta nueva tecnología. Es nuestra política seguir esta tendencia tecnológica que permitirá ampliar la programación y el contenido que se pueden trasmitir”, afirma. En todo caso, ambos admiten que todo dependerá de cómo la Subtel regule el paso a la era digital. “Hay una serie de reglamentaciones para transmitir en una frecuencia, y la Subtel debe dar las pautas”, precisa Peñafiel. Atton explica que la idea de la Subtel es lograr una mayor eficiencia y que se libere espectro para permitir la entrada a más actores.

¿Precios en picada?

Una de las preocupaciones es si una mayor oferta de señales podría afectar el precio de las concesiones. Los últimos movimientos de la industria señalan que para comprar una radio en Santiago, se deben desembolsar nada menos que entre 3 a 4 millones de dólares.

Sin embargo, para Pardo, no debería haber un gran cambio en esa materia. A su juicio, más allá de la oferta de señales, el precio de una radio está dado por la audiencia que tiene y por su infraestructura.

Para Claudia Gómez, en tanto, más allá de la concesión en sí, “el valor de concesiones está dado más por la capacidad de generar flujos en el negocio y en la participación de mercado en ingresos publicitarios”. Sin embargo, reconoce que está por verse cómo podrían variar los precios de la industria al aumentar la oferta. A su juicio, un punto clave será si se libera o no espectro para que nuevos actores puedan ingresar al ámbito radial.

Otro punto central en el debate sobre la irrupción de la radio digital en Chile será la concentración de la industria. A juicio de Pardo, es importante que en el nuevo proceso exista una reglamentación al respecto. El dirigente afirma que la experiencia económica indica que en la medida en que la industria requiera mayores niveles de inversión para adaptarse a las nuevas tecnologías, los niveles de concentración serían susceptibles de aumentar, porque las radios más pequeñas podrían quedar fuera de la nueva era al no contar con los recursos necesarios y terminar vendiéndose a los grandes conglomerados.

Actualmente la industria radial está concentrada fuertemente en tres grandes grupos: Ibero Americana Radio Chile, que posee once canales en Santiago, Grupo Dial (con seis) y Bezanilla (que controla cuatro).

“Como estamos en una situación de concentración, sólo se agravaría más el problema si las 11 radios de Prisa (Ibero Americana Radio Chile) llegaran a 33. Eso sólo pondría más barreras de entrada y es un tema que hay que solucionar. En algún momento el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia dijo que cuando llegara la digitalización se liberaría espectro y nosotros dijimos que eso no iba a resolver el tema. Además, si se lo entrega a los mismos operadores sólo agudiza la situación”, objeta Gómez.

La posición de Atton es que la radio debiera avanzar hacia un mayor pluralismo y más competencia: “lo ideal es que puedan entrar más actores y no tengamos los grados de concentración actuales, que no son buenos para ninguna industria”, sentencia.

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La piedra de tope

Las primeras tecnologías para el desarrollo de la radio digital surgieron a principios de los 80. Pero hasta ahora su introducción ha sido más lenta de lo esperado. ¿La razón? Los consumidores no han demostrado un interés masivo. Mientras en la televisión digital el salto tecnológico de la alta definición incentiva a los telespectadores a invertir en aparatos avanzados y decodificadores que permiten capturar las señales, en el caso de la radio el cambio no es tan visible.

Si bien la calidad del sonido mejora con la radio digital y es similar a la de escuchar un CD, para muchos radioescuchas ello no justifica invertir en un aparato receptor de mayor valor. Hoy día, el costo de un receptor digital básico, bordea los 30 dólares y la competencia entre los fabricantes para lanzar aparatos de menor valor todavía es baja. “Queremos la digitalización pero que sea un proceso vinculado a las audiencias y a la oferta de receptores. Si la gente no se interesa por adquirir nuevos receptores, porque el salto tecnológico no es tan visible como el de la televisión, va a ser más lento”, dice Pardo.

Donde sí se está viendo una transformación más radical es en el parque automotor. Según un estudio realizado por Ibiquity, la compañía que desarrolló el sistema IBOC o HD Radio, actualmente hay 15 marcas de automóviles que están incorporando receptores digitales y, en el primer cuatrimestre de 2010, la nueva tecnología fue integrada en 18% de los nuevos vehículos, comparado con el 3% de 2009. Lo que se quiere es tratar de evitar lo sucedido en España, donde el alto precio de los receptores y la poca penetración de éstos en la población obligaron al gobierno a echar pie atrás y revisar nuevamente los planes trazados para lograr un apagón digital.

Diversidad versus publicidad

El paso de la tecnología analógica a la digital podría traer consecuencias económicas importantes a la industria de radios. Por un lado, la inversión será importante, pero no está claro si los cambios generarán necesariamente más ingresos para las emisoras.

Según Pardo, el negocio de las radios en Chile es muy competitivo, lo que hace que los márgenes sean estrechos. Actualmente, una cadena nacional factura en promedio entre 500 y 1.200 millones de pesos al año. La mayoría de estos ingresos viene dado por la publicidad, pero en los últimos años la inversión de avisadores en las cadenas nacionales ha ido cayendo en forma continua. Según cifras de la Asociación Chilena de Agencias de Publicidad, si el año 2000 la radio recibía cerca de 45 mil millones de pesos por concepto de avisos, en 2009 la cifra bajó a 36.400 millones.

Por eso, la gran incógnita es si los grupos radiales serán capaces de financiar la mayor cantidad de canales y de programación que traería consigo la implementación de la radio digital. “Se hacen gárgaras con la diversidad, pero hay que financiarla; y si hay que financiar el doble o el triple de señales con la misma cantidad de recursos, eso no implica necesariamente que se va a aumentar la calidad”, afirma Pardo.

Para otros, sin embargo, la mayor segmentación podría significar un aumento de los avisadores. “La radio está bien segmentada, pero siempre hay nichos que quedan”, opina Ricardo Berdicheski.

Pero la publicidad podría dejar de ser la única fuente de financiamiento. Uno de los escenarios que abre la digitalización son los nuevos negocios a los que podrían acceder las emisoras. Envío de datos, mensajería, programación pay per view para bajar contenidos musicales e incluso video son algunos de los servicios adicionales que podría permitir la tecnología digital en la radio. Esas son las opciones que baraja Ibero Americana Radio Chile. Berdicheski dice que todavía no tienen definido el modelo de negocio, pero que sí han explorado las diferentes opciones que se abren. “Tenemos conocimientos que nos dan oportunidades adicionales y esperamos entregar mayores y mejores contenidos”, declara.

AM: la gran ganadora

Las emisoras que actualmente transmiten en la banda AM capturan sólo el 5% del rating radial. El otro 96% se va íntegro a las cadenas FM. ¿La razón? Aunque la cobertura es mayor en esta banda, la calidad del sonido es baja y se produce mucha interferencia.

Esta realidad podría cambiar con la incorporación de la tecnología digital, que permitirá mejorar sustancialmente las señales. Por eso, Claudia Gómez cree que entre las grandes ganadoras del proceso de digitalización estarían ser las emisoras AM. “Ellos ganan mucho, porque la gran ventaja de la radio AM es que tiene una cobertura muy amplia, por la manera en que se propaga la onda”, dice.

Lo mismo opina Atton. El subsecretario explica que la frecuencia AM es una de las candidatas para que se produzca la digitalización; especialmente, porque ahora hay pocas emisoras operando en esa banda.

En todo caso, todo dependerá de cuál sea la norma que decida adoptar la autoridad. Si se aplica el sistema europeo, todas las radios que existen actualmente debieran migrar a una nueva banda, lo que igualaría las condiciones para las emisoras AM y FM.

Lo claro es que, una vez digitalizada la radio la calidad del sonido mejorará y las interferencias pasarán a la historia porque con la nueva tecnología, si la cobertura es débil, la señal simplemente desaparecerá del dial.

La radio digital en el mundo
Estados Unidos

Desde 2004 que las emisoras de Estados Unidos comenzaron a migrar sus transmisiones a formato digital HD Radio, también conocido como IBOC. Actualmente hay 2101 canales al aire en 269 ciudades del país.

México

En mayo de 2008 la CoFeTel de México aprobó la tecnología HD Radio para las emisoras ubicadas dentro de 320 kilómetros de la frontera norte. Hoy, hay varias radios transmitiendo en digital, incluidas dos en Ciudad de México.

Centroamérica y El Caribe

Puerto Rico ya cuenta con la autorización de las autoridades para transmitir con la norma estadounidense. La radio digital fue declarada norma nacional en 2009.

En proceso de adopción de la tecnología IBOC.

Emisoras al aire en Jamaica y Trinidad y Tobago.

Periodo de pruebas en Colombia con tecnología HD Radio.

Brasil

Se espera que el ministerio de Comunicaciones no elija una norma hasta el próximo año. Sin embargo, ya se han hecho pruebas con HD Radio y hay unas 25 emisoras transmitiendo con esta tecnología.

Reino Unido

Fue el primer país que implementó el sistema DAB en 1995. Las primeras transmisiones fueron hechas por la BBC y algunas radioemisoras comerciales en Londres en 2001 y, posteriormente, a nivel nacional. En la actualidad, las emisoras digitales cuentan con un 80% de cobertura y el parque de receptores digitales llega a los 5 millones.

España

Aunque se empezaron a emitir pruebas en 1998 con el sistema DAB, el proceso de digitalización se estancó debido al poco interés de las audiencias por comprar nuevos receptores. A principios de este año, a través del proyecto de ley audiovisual las autoridades intentan relanzar un plan de digitalización.

Dinamarca

Junto al Reino Unido es uno de los países donde el proceso de digitalización ha sido llevado con éxito. Actualmente 33% de los daneses tiene acceso a la radio digital y se preparan para abandonar las transmisiones en FM hacia 2015.

Australia

En las ciudades de Sydney, Melbourne, Perth y Adelaide se lanzó oficialmente la radio digital con el sistema DAB en agosto de 2009.

Canadá

El sistema DAB se introdujo en 1999, pero fue anulado a mediados de este año por la nula recepción de las audiencias y el bajo interés de las emisoras en hacer el cambio.

China

Adoptó el sistema DAB en 2006. Ese mismo año ya contaba con 500 mil receptores digitales. Actualmente se transmite con esta tecnología en las principales ciudades del país.

Francia

En julio de 2009 las autoridades decidieron usar la norma DMB, un sistema desarrollado usando como base el DAB. Se definió que para 2013 todos los aparatos receptores a la venta deben incorporar esa tecnología.

Alemania

Después de más de 10 años de pruebas, este año nueve radioemisoras postularon a concesiones en la nueva banda del sistema DAB.