Si no le suena su apellido, sígale la pista: recién nominado al Oscar por El curioso caso de Benjamin Button, para muchos este francés es el mejor compositor de música de películas de la actualidad. Por Joel Poblete.

  • 5 marzo, 2009

 

Si no le suena su apellido, sígale la pista: recién nominado al Oscar por El curioso caso de Benjamin Button, para muchos este francés es el mejor compositor de música de películas de la actualidad. Por Joel Poblete.

Por sus posibilidades expresivas y la llegada a un público masivo, las partituras para cine se han transformado en la verdadera música docta de la actualidad, o al menos en la única capaz de continuar con la evolución formal y creativa que dejaron los grandes maestros hasta que el horizonte de la llamada “música contemporánea” se hiciera cada vez más complejo y difuso. De la nueva generación de compositores para la pantalla grande destaca el que quizás sea el músico más inspirado y talentoso del momento: Alexandre Desplat.

Si de estilo se trata, no es tan fácil encasillarlo: la tradición gala está presente a través de ineludibles referencias a Debussy, Fauré y Satie, pero el compositor sabe ir más allá del pastiche o del homenaje vacío, y los utiliza como punto de partida para desarrollar un camino personal, tan cómodo en partituras sinfónicas como en delicadas composiciones para agrupaciones más reducidas. Su música es sensible y detallista, bebe del romanticismo pero nunca deja de sonar moderna y vigente.

Desplat, un parisino de 47 años, sabe de premios: ganó el Globo de Oro por El velo pintado, mientras su estupenda labor en El latido de mi corazón le permitió obtener el César y un Oso de Plata en el Festival de Berlín. Y ha sido nominado dos veces al Oscar, primero por La reina hace un par de años, y ahora por El curioso caso de Benjamin Button, lejos el mejor trabajo de los cinco nominados.

Por ahora, Desplat es el compositor en tres de los estrenos más esperados del año: Chéri, de Stephen Frears –adaptación de un texto de Colette con Michelle Pfeiffer como protagonista-, Fantastic Mr. Fox –lo nuevo de Wes Anderson, un largometraje animado que adapta una novela de Roald Dahl- y El árbol de la vida, el quinto film del enigmático Terrence Malick.

 

 

EL VELO PINTADO. Bella y atmosférica partitura, que ofrece un lujo extra para los melómanos: como solista interviene el pianista chino Lang Lang.
CRIMEN Y LUJURIA. La película de Ang Lee cuenta con una de las obras maestras del compositor, que evoca a Oriente sin dejar de lado las influencias europeas.
EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON. Un trabajo hermoso y fascinante, que se convierte en el verdadero sustento emotivo de esta cinta.