[tweetable]El consumo de tabaco es un factor de riesgo para el desarrollo de una demencia[/tweetable] ya que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede estar detrás de hasta el 14% de los casos de Alzheimer. Este organismo de Naciones Unidas ha publicado el primero de una serie de documentos que alertan […]

  • 14 julio, 2014

cigarro

[tweetable]El consumo de tabaco es un factor de riesgo para el desarrollo de una demencia[/tweetable] ya que, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede estar detrás de hasta el 14% de los casos de Alzheimer. Este organismo de Naciones Unidas ha publicado el primero de una serie de documentos que alertan de los riesgos para la salud del tabaco, a fin de resumir la evidencia científica que hay actualmente sobre este tema.

Aunque los efectos perjudiciales más conocidos del consumo de tabaco son los de tipo cardiovascular, que lo relacionan con un mayor riesgo de accidentes cerebrovasculares o enfermedad coronaria, los autores de dicho informe recuerdan que fumar aumenta los niveles de homocisteína plasmática, un factor de riesgo que también está relacionado con varios tipos de demencia.

Asimismo, acelera la aparición de arterioesclerosis, un endurecimiento de los vasos sanguíneos del corazón y cerebro que puede privar a las neuronas del oxígeno que necesitan; y también puede causar estrés oxidativo, que conduce a la muerte neuronal y se asocia a una peor respuesta inflamatoria que también se da en pacientes con Alzheimer.

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