En Chile se lee mucho, poquito… ¡Nada! Así de francas son las encuestas que muestran que la mitad de los consultados no ha tomado un libro en muchos años. Pero no se equivoque: de que hay lectores, los hay. De hecho Capital descubrió a varios que, incluso, son grandes coleccionistas de libros. Dimos con empresarios, ejecutivos, abogados y políticos que dedican una parte importante del tiempo a leer sobre distintas temáticas, entre las cuales la historia parece ocupar el sitial más relevante. Varios de ellos nos abrieron las puertas de sus casas para mostrarnos sus tesoros. Por Cristian Rivas N.

 

 

  • 2 diciembre, 2010

 

En Chile se lee mucho, poquito… ¡Nada! Así de francas son las encuestas que muestran que la mitad de los consultados no ha tomado un libro en muchos años. Pero no se equivoque: de que hay lectores, los hay. De hecho Capital descubrió a varios que, incluso, son grandes coleccionistas de libros. Dimos con empresarios, ejecutivos, abogados y políticos que dedican una parte importante del tiempo a leer sobre distintas temáticas, entre las cuales la historia parece ocupar el sitial más relevante. Varios de ellos nos abrieron las puertas de sus casas para mostrarnos sus tesoros. Por Cristian Rivas N.

 

Jorge Carey

Socio principal de Carey Abogados y presidente de Masisa

Es un asiduo seguidor de la historia contemporánea y, en particular, de algunos personajes famosos, como el escritor y primer ministro británico Winston Churchill. Ha dedicado parte importante de su tiempo a leer sobre él y su biblioteca lo refleja fielmente. Todo, por supuesto, en inglés. La temática favorita de Carey está relacionada con Europa, particularmente en los episodios que sucedieron entre las dos guerras mundiales. Dice que le gusta leer sobre historia, pero de un modo más cercano, por eso es un admirador de la escritora estadounidense Barbara Tuchman, que describe muy bien las distintas épocas. Entre sus últimas lecturas está Historia de Europa desde 1945, de Tony Judt, que incluso regaló al presidente Sebastián Piñera.

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Gerardo Larrain

Empresario, socio de P&G Larrain

Su última lectura fue el libro Nuestra hora, los latinoamericanos en el siglo XXI, de Raúl Rivera, que habla sobre la oportunidad que tiene la región de formar un mercado común, tal como lo hizo Europa hace ya bastante tiempo. Larraín cuenta que ahora está listo para empezar a leer un libro completamente distinto: María la brava, que relata la vida de la madre del rey Juan Carlos. Su afición por la lectura se la inculcó su padre y esa afición es de toda la vida. Su padre tiene alrededor de 20 mil ejemplares en su biblioteca personal. De ahí la pasión del hijo: lee de todo. Historia, biografías, novelas… y entre sus tesoros guarda ediciones de libros manuscritos y varias primeras ediciones de autores como Neruda.

Carlos Larraín

Presidente de Renovación Nacional

En su reconocido estilo directo y frontal, se declara un enemigo acérrimo de Sigmund Freud y su teoría del psicoanálisis. Dice que es lo más parecido que ha visto a un curandero brujo, porque lo culpa de haber dilatado por lo menos en medio siglo el tratamiento químico de los desórdenes mentales. De eso trata, justamente, El libro negro del psicoanálisis, que está leyendo por estos días, aunque advierte que es una excepción, porque usualmente lee textos relacionados con la historia y la política. Entre sus anécdotas literarias cuenta que cierta vez en Londres compró un libro sobre la virtud de la paciencia. Pero, por desgracia, el preciado texto se perdió junto a una de sus maletas. Después del episodio –literalmente– perdió la paciencia.

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Olga Feliú

Socia de la Consultora Feliú y Asociados

Leer ha sido una constante dentro de su familia. Así se lo inculcaron sus padres, tanto a ella como a sus hermanos, y eso mismo transmitió a sus cuatro hijos. Por entretención, cuenta, que lo que más se leía en sus tiempos de juventud eran historia y literatura; en particular, de quienes habían ganado el Nobel. De hecho, uno de los autores que más recuerda es el húngaro Zilahy Lajos, con su obra El alma se extingue, que narra la historia de un inmigrante que llega a Estados Unidos en busca de riqueza y que, tras conseguirla, decide regresar y se encuentra con un país y una cultura que ya no son los suyos. Dice que le hace recordar a dos de sus hijos que desde hace un buen tiempo viven en el país del norte.

Juan Agustin Figueroa

Director de empresas

A simple vista, calcula que debe tener unos tres mil volúmenes. La mayor parte, en su biblioteca del segundo piso en una antigua casa de avenida Santa María con Pedro de Valdivia. Claro que también los tiene distribuidos por aquí y por allá en distintos muebles y repisas que recorren los amplios pasillos de la vivienda. Si de tesoros se trata, revela que guarda con mucho recelo la primera edición de La canción de la fiesta, poema con que Neruda ganó el concurso de la Federación de Estudiantes de Chile en 1921. Recuerda que un amigo suyo lo encontró sin querer dentro de otro libro y se lo regaló hace bastantes años.

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Herman Chadwick

Presidente de Copsa

Su vida diaria se desenvuelve entre libros. Su oficina en el barrio El Golf es en sí misma una gran biblioteca, que concentra volúmenes de todo tipo. Dice orgulloso que además tiene otras cuatro bibliotecas en su casa y está formando otras en su casa de campo, en Catapilco, y también en Zapallar.

Su secreto radica en leer distintas y variadas obras a la vez, cosa que pueda seguir cualquiera de ellas según su estado de ánimo. Ahora, por ejemplo, está leyendo en paralelo libros de Mario Vargas Llosa, Patricia Politzer y Roberto Ampuero. Su cercanía con la lectura es algo que arrastra su familia por generaciones.

De hecho, su madre de 96 años aún sigue leyendo todas las tardes.