No son vampiros, ni hombres lobos, pero son muchos más interesantes. Los zombies llegan a la pantalla chica en la recomendable serie The walking dead. Por Federico Willoughby Olivos

 

  • 30 noviembre, 2010

 

No son vampiros, ni hombres lobos, pero son muchos más interesantes. Los zombies llegan a la pantalla chica en la recomendable serie The walking dead. Por Federico Willoughby Olivos

Análisis teóricos sobre la guerra fría sostienen que en esa época, producto del terror global y la certeza de que la cosa estaba color de hormiga, la cultura pop (particularmente la televisión y el cine) tendió a captar y proyectar el miedo de la población; primero, en películas apocalípticas y luego, con la exaltación del género de superhéroes. O sea, por un lado se filmaba el fin del mundo de las maneras más creativas posibles, pero también se consolidaban franquicias como Superman, que básicamente nos permitían escapar a un mundo mejor, uno donde un tipo vestido en pijama nos salvaba de la inminente destrucción total.

Coincidencia o no, si revisamos a vuelo de pájaro la cartelera de este año encontraremos también algo de ese negativismo. De partida con la cinta The road (basada en el libro de Cormac Mccarthy, el mismo de No country for old men) y siguiendo con las series The event, 2012, Rubicon y otras tantas. ¿Y los superhéroes? Hollyood está a toda máquina produciendo un arsenal de títulos como Capitán America, Thor, Los vengadores y Linterna verde. Hasta Spider Man se renovó para volver a contar su orígen, esta vez con Marc Webb en los controles: Sam Raimi se negó a dirigir una cuarta entrega, lo que motivó a partir de cero y darle un tono aún más juvenil a la saga. En la televisión gringa apareció una suerte de versión en carne y hueso de la película de Los increíbles, de Pixar, que se llama No ordinary family. Pese a tener una orientación demasiado familiar para mi gusto, sirve para todos los que quedaron huerfanos de Héroes (además del gran plus de tener como protagonista a Michael Chiklis, quien antes lideró la premiada The shield).

Pues bien, a este escenario del fin del mundo acaba de llegar un nuevo invitado: The walking dead, una serie basada en la serie de cómic del mismo nombre que edita Image. A un mes de su estreno ya aseguró una segunda temporada y asoma, con justicia, como una de las mejores producciones de TV de 2010. La premisa es más o menos simple: el sheriff de un pequeño pueblo despierta después de 3 meses en coma y se encuentra hambriento, desprolijo y abandonado. En su hospital hay enormes manchas de sangre y la evidencia de una enorme pelea, además de muchos, pero muchos muertos. Consigue su uniforme y empieza a buscar a su familia en un mundo infectado por zombies que sólo quieren carne humana. Sí, los muertos vivientes son lentos pero son millones, y nuestro protagonista se enfrenta no sólo con el horror de estos monstruos sino que también con los tipos que siguen vivos y disputan lo poco que hay. Si bien puede sonar como una historia en la que los que mandan son las bestias, el gran drama no son los devoradores de carne humana, sino haber sobrevivido en un mundo fracturado, temeroso, lleno de disputas por los recursos y donde es casi imposible encontrar una razón para subsistir.

 

Un chileno con Spielberg
Hace unos años que al mundo de los cómics lo tomó por asalto un par de desconocidos con la serie Locke and Key: Joe Hill y Gabriel Rodríguez. El primero es nada menos que el hijo de Stephen King, en tanto que el segundo es un chileno con tanto talento en su dibujo que desde el principio llamó la atención (la primera tirada de la serie se agotó en menos de 24 horas en Estados Unidos). Hill en Estados Unidos y Rodríguez en Chile comandan esta exitosa serie que mezcla el horror y la fantasía con una habilidad propia de Lovecraft. En 2009 fueron nominados a los premios Eisner (los Oscar de los cómics) y ese mismo año ganaron el British Fantasy Awards a la mejor novela gráfica. Ahora, lo más interesante de todo esto es que Dreamworks compró los derechos para convertirla en serie. Apoyado por Spielberg, se está grabando el piloto que debería ser el paso inicial para la adaptación televisiva que podría ver la luz el próximo año.