El último libro del sociólogo y panelista de radio y televisión, Ruego a Ud. tenga la bondad de irse a la cresta (Sudamericana, 229 páginas), desmenuza las distintas tribus del Chile cerca del Bicentenario. No es nuestra intención comentar su contenido, pero sí rescatar un punto de Villegas que tratamos hace un año en esta […]

  • 15 abril, 2009

El último libro del sociólogo y panelista de radio y televisión, Ruego a Ud. tenga la bondad de irse a la cresta (Sudamericana, 229 páginas), desmenuza las distintas tribus del Chile cerca del Bicentenario. No es nuestra intención comentar su contenido, pero sí rescatar un punto de Villegas que tratamos hace un año en esta columna: la falta de modales y buenas costumbres de la sociedad santiaguina. Conocida es nuestra particularidad de abrazarnos de lado, saludar de beso sin dar el beso o dar la mano con embargo. Nada de eso ha cambiado en los últimos doce meses. Villegas habla del grafittero chileno, algo así como un terrorista de espacios públicos y contaminador visual del entorno. ¿Es necesario que estos artistas de brocha gorda garabateen los juegos infantiles de centenares de plazas? No hay salud ni menos paciencia para tolerar esta tontera con la que nadie gana.