Prácticamente listo está el proyecto inmobiliario Punta Ballena, que comenzó hace un par de años la hermana menor del clan Luksic, Gabriela, junto a su amigo publicista Álvaro Gómez. Se trata de cuatro exclusivas casas, cada una de más de un millón de dólares, ubicadas en El Pangue, entre Cachagua y Zapallar, en un terreno –a orilla de playa– de 9 mil metros cuadrados.

  • 11 abril, 2012

Prácticamente listo está el proyecto inmobiliario Punta Ballena, que comenzó hace un par de años la hermana menor del clan Luksic, Gabriela, junto a su amigo publicista Álvaro Gómez. Se trata de cuatro exclusivas casas, cada una de más de un millón de dólares, ubicadas en El Pangue, entre Cachagua y Zapallar, en un terreno –a orilla de playa– de 9 mil metros cuadrados.

Aunque no se conoce el monto que pagaron por el privilegiado paño, sí se sabe que la plata fue a parar directamente al Hogar de Cristo, pues el sitio había sido donado varias décadas atrás por el pintor Pablo Burchard Aguayo a esa institución católica.

Total hermetismo existe también respecto a los compradores de las casas diseñadas por la arquitecta Noelle Echenique. Lo único cierto es que debe ser la única oferta de su tipo en la zona.

Punta Ballena es uno de los primeros proyectos inmobiliarios de Gabriela Luksic. Tras varios años en Inglaterra, la menor del clan volvió a instalarse a Chile y su plan es entrar de lleno en esta área de negocios. De hecho, también junto Álvaro Gómez, su amigo de toda la vida y otros socios, formó la sociedad La Pedrera y ya tiene todo listo para comenzar la construcción de otras 14 casas; esta vez, en pleno Zapallar, en la calle Januario Ovalle. Claro que este proyecto, dicen, será un poco más “modesto” que el anterior.