Hace dos semanas, la diputada María José Hoffmann desistió en la carrera por la presidencia de la UDI para dejar el camino libre a su par en el Congreso, Javier Macaya. La jugada fue estratégica: Macaya era un nombre que generaba mayor consenso para competir a Jacqueline van Rysselberghe, actual presidenta del gremialismo que va […]

  • 30 agosto, 2018

Hace dos semanas, la diputada María José Hoffmann desistió en la carrera por la presidencia de la UDI para dejar el camino libre a su par en el Congreso, Javier Macaya. La jugada fue estratégica: Macaya era un nombre que generaba mayor consenso para competir a Jacqueline van Rysselberghe, actual presidenta del gremialismo que va a la reelección. 

Si bien las elecciones internas se llevarán a cabo el 6 de noviembre, hay tensión en la UDI por saber a quién apoyará el senador Juan Antonio Coloma, el último de los “coroneles” del partido que queda activo: Andrés Chadwick se mantiene al margen como ministro del Interior; Jovino Novoa está con problemas de salud y Pablo Longueira suspendió su militancia hasta que el juicio en su contra por el caso SQM se termine.  

En el partido se Suecia saben que el voto de Coloma, que en la elección anterior apoyó a Van Rysselberghe, es clave para arrastrar gente de las bases. Pero el senador no la tiene fácil: si bien su postura es más cercana a la línea de la senadora, Juan Antonio Coloma Jr. va de candidato a secretario general en la lista de los diputados que encabeza Macaya. En la UDI comentan que lo que se juega el partido en noviembre es clave: si la lista joven no gana, sus miembros –Jaime Bellolio, Guillermo Ramírez, María José Hoffmann, Javier Macaya y el mismo Coloma– entrarían en una etapa de reflexión, cuyo resultado más probable sería la renuncia al partido.