¿Desaceleración? ¿Estancamiento? ¿Recesión? La economía mundial enfrenta un momento complicado. Los bancos han reducido las proyecciones de crecimiento para Estados Unidos y Europa. Lo que es peor, el panorama tampoco se vislumbra mejor para las economías emergentes, como China. Una incertidumbre que se ha traducido en una alta volatilidad en los mercados. ¿Qué tan grave es el actual escenario? La respuesta la entrega un grupo de economistas, empresarios e inversionistas. Por Carla Sanchez M.

  • 23 agosto, 2011

 

¿Desaceleración? ¿Estancamiento? ¿Recesión? La economía mundial enfrenta un momento complicado. Los bancos han reducido las proyecciones de crecimiento para Estados Unidos y Europa. Lo que es peor, el panorama tampoco se vislumbra mejor para las economías emergentes, como China. Una incertidumbre que se ha traducido en una alta volatilidad en los mercados. ¿Qué tan grave es el actual escenario? La respuesta la entrega un grupo de economistas, empresarios e inversionistas. Por Carla Sanchez M.

 

Felipe Larraín,
ministro de Hacienda

Alto riesgo

Chile está bien preparado para hacer frente a una coyuntura externa más adversa, pero no estamos blindados ni somos inmunes a lo que pase en los mercados externos. Por el momento, la situación actual es de alto riesgo, con un escenario probable de mayor desaceleración en Estados Unidos y virtual estancamiento en Europa, pero aún no se materializa un escenario recesivo.

Hoy vemos un panorama en que -por el momento- las dudas están en el sector fiscal y político, y son los líderes y autoridades de los países afectados quienes deben dar una salida factible a los problemas fiscales, con el apoyo de instituciones regionales y multilaterales. Todas las proyecciones apuntan a una desaceleración importante de la economía mundial, pero manteniendo una tasa de crecimiento positiva. Esto contrasta claramente con la situación de 2009, cuando la economía norteamericana cayó un 2.4% y Europa disminuyó en 4%.

Como autoridad económica puedo asegurar que seguimos atentamente todos los vaivenes de la economía internacional y estamos preparados para actuar con todos los instrumentos de política de que disponemos en caso de que fuera necesario. Como la situación es muy fluida, volátil y puede cambiar en poco tiempo, en el ministerio de Hacienda le hacemos un monitoreo permanente, en estrecho contacto con el Banco Central y las superintendencias de Valores, Bancos y Pensiones. Hemos llamado a varias reuniones del Comité de Mercado de Capitales y esperamos que pronto entre en funcionamiento el Consejo de Estabilidad Financiera, que nos permitirá coordinar mejor a los reguladores y autoridades financieras y prevenir en forma más efectiva situaciones que puedan derivar en un riesgo para el sistema financiero.

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Leonardo Suárez
Director de Estudios de LarrainVial
¿Desintegracion del euro?

En los próximos 18 meses, tal vez veamos corridas bancarias y “corralitos” en Europa, además de expectativas de desintegración del euro, que se concretaría tan sólo con el regreso de la dracma en Grecia. Esto es un “Chile 82” o una “Argentina 2001”, pero con mucho mayor contagio financiero.

Los norteamericanos aún están pagando sus deudas en vez de consumir. EEUU no entraría en recesión, pero sí crecería menos del 2% por varios años.

Hace 10 años, el 50% del crecimiento global dependía de EEUU y Europa Occidental. Hoy, la exposición del crecimiento global al Viejo Mundo y al país del Norte es inferior al 25%.

China es el nuevo centro de gravedad del mundo. China y la escasez de cobre impiden que el precio del metal rojo caiga fuerte en reacción a la crisis del euro, fenómeno que amortiguaría el impacto del contagio en la economía chilena.

Y en medio del empeoramiento de la economía mundial y de la restrictiva política monetaria del Banco Central, Chile crecería 4% en 2012. Menos que lo esperado.

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Oscar Donoso
Inversionista
No vender

He vivido dos crisis: la asiática y la subprime. En sus inicios, ambas causaron inquietud, en algunas personas pánico, pero a la larga se solucionaron. La conclusión es que el buen inversionista no se asusta con las crisis porque sabe lo que tiene que hacer: no vender.

Soy bastante optimista. De hecho, en plena crisis me jugué con 50 millones de pesos en acciones Iansa. Actualmente estoy perdiendo 1,5 millón, pero mientras no venda los papeles no se va a hacer efectiva la pérdida. No estoy nervioso, todavía me quedan 30 días para que la acción recupere el precio.

A diferencia de la crisis subprime, aquí hay un problema de administración.

Eso pasó en Europa, donde los sueldos son desmedidos y los gobiernos han optado por recortar el gasto fiscal. Estados Unidos por años ha chuteado este problema y recién ahora está apretándose el cinturón. En Chile ocurre lo contrario: estamos ampliando el gasto fiscal y si la crisis perdura en el tiempo, nuestro país se verá afectado.

Esta crisis va a pasar en el mediano plazo porque los países no pueden permitir que caiga su clasificación, lo que significa administración honesta. Estados Unidos tuvo que bajar la suya y eso dolió mucho. Si Francia cayera estaría involucrado el segundo banco más grande de la comunidad europea, y eso no puede pasar.

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Julio Greene
Presidente de Afex
Poca disciplina fiscal

Estoy relativamente optimista frente a esta crisis. Será porque hemos salido de las otras. Pareciera que Europa está más complicada que Estados Unidos, país que, pese a estar muy endeudado, debería salir, pues la gente igual se refugia en el dólar, aunque tengan clasificación AA+ o AAA. Mientras ello ocurra, se pueden seguir endeudando y la solución será el printing, lo que sin duda provocará una mayor inflación, pero como a nivel mundial está baja tienen un margen para hacerlo.

Actualmente veo un problema –y lo vengo diciendo desde antes del caso La Polar- de sobreendeudamiento a nivel mundial. El ciudadano pide mucho y los países, por entregar todos estos bienestares en salud o educación, se sobreendeudan. Y las deudas hay que pagarlas. Eso también está pasando en Chile a nivel micro: la gente debe mucho, una situación a mi juicio gravísima.

Comparada con la crisis subprime, esta vez hay una suerte de descontento de la gente con la clase política que se ve a nivel internacional y local. Pero también hay similitudes: ambas crisis se originaron por una deuda, las dos se basan en la poca disciplina fiscal.

Si bien esta vez Estados Unidos no tendrá el crecimiento esperado –lo hará en torno al 2%- debido a las flexibilidades laborales que tiene saldrá más rápido de esta situación. Además, las empresas están con plata, han reportado bien. Lo que sí vamos a tener es un mercado volátil por un tiempo.

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Mark Mobius
Presidente de Templeton Emerging Markets Group
El turno de los emergentes

Para aquellos inversionistas que tienen su portafolio bien diversificado, con buen peso en las acciones de los mercados emergentes, no existe realmente una crisis financiera. Hay que recordar que los gobiernos alrededor del mundo, partiendo por Estados Unidos, van a continuar aumentando la oferta de dinero para mantener sus economías andando. Por supuesto están preocupados del impacto inflacionario de esa medida, pero desde que se han sensibilizado con el clima social y quieren prevenir el desempleo, van a estimular el crecimiento.

Durante la crisis subprime, la preocupación era sobre la deuda del sector privado, especialmente del mercado de bienes raíces. Pero esta vez, el tema es el endeudamiento del gobierno. Otra diferencia es que en la subprime, el dólar y los bonos del Tesoro estadounidense eran considerados el último refugio. Ahora la gente quiere diversificarse lejos de ellos.

¿Cuánto durará esta crisis? Es difícil decirlo. Nadie sabe cómo reaccionarán día a día los mercados. Pero lo que sí sabemos es que los países emergentes están bien posicionados por la baja deuda que tienen y porque acumulan más inversiones extranjeras que los desarrollados.