Por: Carla Sánchez M. Fotos: Verónica Ortíz. Los números dominan el mundo. Están presentes en los lugares más insólitos y en torno a ellos se toman muchas decisiones. En economía, se busca la tasa de interés, en el cambio climático la interrogante es cuántos grados va a subir la temperatura del planeta. El público escucha […]

  • 23 junio, 2016

Por: Carla Sánchez M.
Fotos: Verónica Ortíz.

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Los números dominan el mundo. Están presentes en los lugares más insólitos y en torno a ellos se toman muchas decisiones. En economía, se busca la tasa de interés, en el cambio climático la interrogante es cuántos grados va a subir la temperatura del planeta.

El público escucha atento al profesor Servet Martínez, Premio Nacional de Ciencias Exactas, en su presentación sobre probabilidades y modelamiento matemático.
Son 52 los que se animaron a participar en la primera Expedición Urbana 2016 de la Fundación RAD (Red de Alta Dirección), la cual hace más de cinco años organiza espacios de reflexión para fortalecer las relaciones y vínculos entre empresarios, emprendedores y filántropos con la comunidad científica y las políticas públicas. Encuentros que buscan generar una comprensión profunda del mundo complejo actual, cuáles son sus desafíos y las posibilidades.

La RAD ha recorrido parte del mundo y de Chile realizando expediciones científicas. Ha llevado a personalidades de variados ámbitos al observatorio Alma, a la puerta de entrada de la Antártica, al Amazonas y a Alemania, a conocer los beneficios de una economía carbono cero, entre otros viajes. “Ahora nos volcamos a entender qué está pasando en Santiago y en otras ciudades del país en las que están ocurriendo desarrollos científicos importantes”, cuenta Claudia Bobadilla, vicepresidenta ejecutiva de la RAD.

La primera expedición urbana de este año fue al Centro de Modelamiento Matemático (CMM) de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Un moderno edificio de 50 mil metros cuadrados, inaugurado el año 2000, cuyo diseño estuvo a cargo del arquitecto Borja Huidobro y el estudio A4. El debate del primer encuentro fue en torno a las matemáticas, la sociedad y la arquitectura.

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El empresario Jorge Errázuriz había participado en una de las expediciones a Alma y quedó tan asombrado que no dudó en ser parte del selecto grupo de invitados a este encuentro. “Te cambian el cerebro. Desde el día que fui a Alma ahora miro las estrellas y veo otras cosas, porque tengo nuevo conocimiento. Tuve la oportunidad de entender más acerca de la edad de las estrellas y de los hoyos negros”, comenta. El vicepresidente de BTG Pactual había escuchado del prestigio del CMM, pero nunca había visitado sus instalaciones, en las cuales los asistentes se enteraron de datos que probablemente nunca habían procesado: que Chile ocupa el puesto número 20 del mundo en citas y artículos de matemáticas y que en los últimos 10 años, el CMM ha registrado 900 artículos y 5 mil citas.

 

“Los datos son el futuro”

¿Para qué sirven las matemáticas? “Para todo”, dice tajante Alejandro Maas, subdirector del CMM y uno de los speakers de la expedición.“Es el lenguaje del desarrollo tecnológico. La naturaleza se expresa de manera matemática, una ciencia que formalizó la manera de medir las cosas, lo que permitió dar saltos cuánticos en la forma en que se organizan las sociedades”, explica el profesor, quien contó a los asistentes los desarrollos en torno al genoma humano y la aplicación de algoritmos en varias iniciativas nacionales. Una de ellas es el estudio sobre biolixiviación que desarrollaron para Codelco, mediante el cual microorganismos disuelven el hierro y el azufre para liberal el cobre de los minerales de baja ley.

Para Claudio Muñoz, presidente de Telefónica Chile y miembro del directorio de la RAD, fue especial volver a la facultad donde estudió. “Me dio envidia porque cuando yo era alumno no teníamos ni piscina temperada ni estas modernas instalaciones, lo que demuestra el salto que está teniendo la educación en Chile”, reflexiona. Respecto a la expedición, Muñoz califica de “un acierto lo que está haciendo la RAD. Hablamos de Big Data y de modelamiento de datos. ¡Los datos son el futuro! Estamos llenos de ellos, lo que no tenemos es conocimiento. Aquéllos que logren transformar los datos en conocimiento van a ganar la carrera digital”.

“Todos los problemas se traducen en números, lo que quieras resolver lo puedes llevar a números y empiezas a descubrir ciertos patrones que se van repitiendo”, comenta otro de los asistentes a la expedición.

Una de las cosas que rescata Álvaro Fischer, director de la RAD e ingeniero matemático de la Universidad de Chile, es “la oportunidad de que un grupo de personas que no están directamente relacionadas con el mundo académico y la investigación tengan la posibilidad de reunirse en un centro chileno de excelencia mundial”.

¿La ciencia y el mundo empresarial en Chile están muy desconectados? Fischer cree que sí. “Están bastante desconectados y no es culpa particular de nadie. Es una tendencia histórica que está en vías de corregirse porque ambas partes se necesitan mutuamente: la empresa requiere del conocimiento científico para innovar y los investigadores del mundo productivo”, reflexiona.

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“Difícilmente hoy vamos a poder avanzar a la siguiente etapa de desarrollo sin cruzar mundos. Tenemos que pensar en formas distintas, dialogar en forma abierta con mundos especializados”, agrega Hernán Larraín, socio de la consultora Puelche y consejero de Horizontal.

 

Espacios de confianza

Después de escuchar las presentaciones de Servet Martínez, Alejandro Maas, Alejandro Jofré y Salomé Martínez, los expedicionarios conocieron con Ginés Guerrero el Computador de Alto Rendimiento del CMM, el supercomputador más poderoso de Chile y el segundo más potente de Latinoamérica según el ranking Lartop 50. Se le considera el cerebro para solucionar problemas complejos. Si en los 60 la lucha entre las grandes superpotencias era la carrera espacial, hoy, según cuentan, es por la supercomputadora.
La jornada siguió con un recorrido por el moderno edificio, que se caracteriza por su gran luminosidad y por la conexión de los espacios. Luego de caminar por el patio interior con 26 robles americanos de gran altura, los invitados fueron a comer al restaurante “Ana María”, en la avenida Club Hípico. Un local que antes era una picada y que hoy, con mantel largo, ofrece sofisticada comida chilena.

“Se dieron conversaciones muy ricas entre personas con diversos intereses y preferencias políticas. Fue una invitación para hablar de ciencia, tecnológía y conocer la arquitectura para generar espacios de confianza, lo que tiene valor en los momentos que estamos viviendo como país”, resume Claudia Bobadilla y cuenta que “al mismo tiempo que comíamos, celebrábamos los goles con los que Chile ganó a Panamá por 4 goles a 2”.

Un experimento que se repetirá el próximo 10 de agosto con la expedición de Biomedicina, desastres naturales, ingeniería de alimentos y arquitectura, que se realizará en los laboratorios de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Católica. Luego será el turno de la Neurociencia, el 4 de octubre, en el Instituto de Neurociencia Biomédica (BNI) a cargo de Andrés Couve, el doctor en biología que impulsó la polémica carta titulada “Nuestros gobiernos han elegido la ignorancia” para protestar por las precarias condiciones de la ciencia en Chile. •••