En todo el mundo, la tendencia general es a una disminución del papel del Estado en la economía. Sin embargo, ahora resulta que algunos de los jugadores más influyentes en los mercados financieros son precisamente los Estados y no actores privados El Fondo Monetario Internacional (FMI) planteó en su último Informe de Estabilidad Financiera Global […]

  • 2 noviembre, 2007

En todo el mundo, la tendencia general es a una disminución del papel del Estado en la economía. Sin embargo, ahora resulta que algunos de los jugadores más influyentes en los mercados financieros son precisamente los Estados y no actores privados

El Fondo Monetario Internacional (FMI) planteó en su último Informe de Estabilidad Financiera Global que los activos extranjeros en manos de inversionistas soberanos incluyen 5,6 billones de dólares en reservas internacionales y entre 1,9 billón y 2,9 billones de dólares en algún tipo de fondo soberano de inversión

Se trata de vehículos de inversión creados por los países para colocar sus excedentes comerciales o reservas en el largo plazo. Los hay de varios tipos: de estabilización, como el creado por Chile para invertir los ingresos extraordinarios del cobre; de ahorro, para fines previsionales; de inversión, para maximizar los retornos; y de desarrollo, que destinan recursos a proyectos socioeconómicos relevantes, como puede ser el caso de la infraestructura. Estos fondos de ninguna manera son nuevos: Emiratos Árabes Unidos creó el suyo en 1976 para invertir los ingresos del petróleo y se estima que tiene activos entre 225 mil millones y 875 mil millones de dólares, según estimaciones de Morgan Stanley y PIMCO. Es uno de los grandes inversionistas globales, pero no informa de su estrategia de inversión ni la composición de sus activos.

Este es uno de los puntos que más complica a los gobiernos occidentales, en especial a los europeos, que estudian reformas legales que obliguen a estos inversionistas a ser transparentes. El temor en Europa es que las decisiones de inversión que se tomen tengan motivaciones políticas y no comerciales. Los fondos soberanos tendrán un papel cada vez más importante. El FMI señala que si bien sus activos son hoy unas diez veces menos que los administrados por los inversionistas institucionales en mercados maduros (53 billones de dólares) y algo superiores a los que están en manos de los hedge funds (1 billón a 1,5 billón de dólares), los Estados (sobre todo emergentes) seguirán acumulando activos internacionales a una tasa de 800 mil millones a 900 mil millones de dólares por año. Eso llevaría los activos extranjeros bajo gestión soberana a unos 12 billones de dólares para 2012. El fondo chileno es bastante menor, pero para que tenga una idea de su importancia relativa, aparece en el lugar número 13 dentro del ranking elaborado por el FMI.