Aunque muchos retailers chilenos se han volcado a explorar otros mercados de Latinoamérica, Perú sigue siendo uno de los más atractivos. Si no, pregunte a Unimarc, la cadena ligada al empresario Alvaro Saieh, que según trascendidos, estaría muy próxima a ingresar al sector supermercadista de ese país.

El porqué del atractivo tiene varias respuestas. Partiendo por el buen momento económico que atraviesa Perú -con tasas mensuales de crecimiento que bordean el 9%- lo que, ha posibilitado el acceso al consumo de la población con menores recursos, ello ha incidido en que las ventas de las principales cadenas estén mostrando crecimientos como nunca, en torno al 20% y más.

No menos importante es el bajo desarrollo que sigue mostrando la industria supermercadista peruana. Los datos hablan de una penetración que en Lima bordea el 30%, muy por debajo de otras capitales como Quito, con un 60%, Bogotá o Buenos Aires, con un 70%, y a años luz de Santiago o Sao Paulo, que muestran tasas por sobre el 80%. Para qué decir lo que ocurre a nivel país, donde las cifras todavía son más bajas y menos competitivas ante el resto de la región.

En Perú el mercado retail está muy atomizado en pequeños negocios de barrio y una amplia informalidad. De hecho, las ventas de las grandes cadenas de supermercados suman apenas unos 2.500 millones de dólares, representando en torno al 15% del total de las de alimentos y enseres del hogar que se expanden allí. Por eso, todo lo que se haga hoy en términos de inversión en locales, es terreno que se avanza en la competencia que se está dando.

Los chilenos ya tienen camino avanzado, pues dos de las tres cadenas que operan en el país son connacionales. Hablamos de Wong (filial de Cencosud) y Tottus (Falabella), con participaciones de mercado en torno al 50% y 18% respectivamente, a las que se suma Supermercados Peruanos (del grupo Interbank), con una tajada en torno al 30%.

  • 30 noviembre, 2010

 

Aunque muchos retailers chilenos se han volcado a explorar otros mercados de Latinoamérica, Perú sigue siendo uno de los más atractivos. Si no, pregunte a Unimarc, la cadena ligada al empresario Alvaro Saieh, que según trascendidos, estaría muy próxima a ingresar al sector supermercadista de ese país.

El porqué del atractivo tiene varias respuestas. Partiendo por el buen momento económico que atraviesa Perú -con tasas mensuales de crecimiento que bordean el 9%- lo que, ha posibilitado el acceso al consumo de la población con menores recursos, ello ha incidido en que las ventas de las principales cadenas estén mostrando crecimientos como nunca, en torno al 20% y más.

No menos importante es el bajo desarrollo que sigue mostrando la industria supermercadista peruana. Los datos hablan de una penetración que en Lima bordea el 30%, muy por debajo de otras capitales como Quito, con un 60%, Bogotá o Buenos Aires, con un 70%, y a años luz de Santiago o Sao Paulo, que muestran tasas por sobre el 80%. Para qué decir lo que ocurre a nivel país, donde las cifras todavía son más bajas y menos competitivas ante el resto de la región.

En Perú el mercado retail está muy atomizado en pequeños negocios de barrio y una amplia informalidad. De hecho, las ventas de las grandes cadenas de supermercados suman apenas unos 2.500 millones de dólares, representando en torno al 15% del total de las de alimentos y enseres del hogar que se expanden allí. Por eso, todo lo que se haga hoy en términos de inversión en locales, es terreno que se avanza en la competencia que se está dando.

Los chilenos ya tienen camino avanzado, pues dos de las tres cadenas que operan en el país son connacionales. Hablamos de Wong (filial de Cencosud) y Tottus (Falabella), con participaciones de mercado en torno al 50% y 18% respectivamente, a las que se suma Supermercados Peruanos (del grupo Interbank), con una tajada en torno al 30%.

Aunque muchos retailers chilenos se han volcado a explorar otros mercados de Latinoamérica, Perú sigue siendo uno de los más atractivos. Si no, pregunte a Unimarc, la cadena ligada al empresario Alvaro Saieh, que según trascendidos, estaría muy próxima a ingresar al sector supermercadista de ese país.

El porqué del atractivo tiene varias respuestas. Partiendo por el buen momento económico que atraviesa Perú -con tasas mensuales de crecimiento que bordean el 9%- lo que, ha posibilitado el acceso al consumo de la población con menores recursos, ello ha incidido en que las ventas de las principales cadenas estén mostrando crecimientos como nunca, en torno al 20% y más.

No menos importante es el bajo desarrollo que sigue mostrando la industria supermercadista peruana. Los datos hablan de una penetración que en Lima bordea el 30%, muy por debajo de otras capitales como Quito, con un 60%, Bogotá o Buenos Aires, con un 70%, y a años luz de Santiago o Sao Paulo, que muestran tasas por sobre el 80%. Para qué decir lo que ocurre a nivel país, donde las cifras todavía son más bajas y menos competitivas ante el resto de la región.

En Perú el mercado retail está muy atomizado en pequeños negocios de barrio y una amplia informalidad. De hecho, las ventas de las grandes cadenas de supermercados suman apenas unos 2.500 millones de dólares, representando en torno al 15% del total de las de alimentos y enseres del hogar que se expanden allí. Por eso, todo lo que se haga hoy en términos de inversión en locales, es terreno que se avanza en la competencia que se está dando.

Los chilenos ya tienen camino avanzado, pues dos de las tres cadenas que operan en el país son connacionales. Hablamos de Wong (filial de Cencosud) y Tottus (Falabella), con participaciones de mercado en torno al 50% y 18% respectivamente, a las que se suma Supermercados Peruanos (del grupo Interbank), con una tajada en torno al 30%.