Por María José Gutiérrez fotos: verónica ortíz   Es lunes, y el presidente de la ANFP no está con ganas de celebrar su cumpleaños número 68. Le llevaron una torta al almuerzo que tiene todas las semanas con la directiva que encabeza. Pero no le cantaron, ni le dieron regalos. Muchos no sabían que era […]

  • 6 diciembre, 2017

Por María José Gutiérrez
fotos: verónica ortíz

 

Es lunes, y el presidente de la ANFP no está con ganas de celebrar su cumpleaños número 68. Le llevaron una torta al almuerzo que tiene todas las semanas con la directiva que encabeza. Pero no le cantaron, ni le dieron regalos. Muchos no sabían que era su día. Arturo Salah no es precisamente un hombre extrovertido, sino más bien tímido y bajo perfil.

Es un día “raro y triste”, dice el cumpleañero. En la recepción hay ramos de flores que despiden a Roberto, el chofer de Salah que murió el día antes producto de dos infartos. Hablaron ese domingo –pocos minutos antes de que el que fue su conductor por más de dos años comenzara con un fuerte dolor que lo llevó a la urgencia– porque tenía que pasarlo a buscar para llevarlo al estadio Monumental a entregar una copa a Colo Colo que se suponía que ganaría el campeonato, cosa que tampoco pasó. “Es un golpe fuerte para todo el mundo. Estaba sano, había estado con él el viernes”, dice Salah visiblemente afectado.

En su oficina en el segundo piso de la sede en Peñalolén hace frío. Siempre baja al mínimo el aire acondicionado porque es muy acalorado. No se saca la chaqueta, donde tiene pegado un pin de la ANFP, y muy tranquilo se sienta en un sofá de cuero verde. Tiene ganas de irse luego a su casa, dice, a compartir con sus cuatro hijos, sus cuatro nietos y su mujer, Elisa Cabiati. Fue ella quien lo puso en la palestra las últimas semanas, tras la revelación de un diario sobre viajes que realizó Salah con Cabiati –al igual que otros dirigentes con sus cónyuges– y que fueron facturados a ANFP.

-Siempre se dijo que usted venía a honrar el fútbol, tras la escandalosa salida de Sergio Jadue, que era un hombre que no iba a robar, que…

-(Interrumpe). ¿Y estoy robando?

-¿cree que el caso facturas ahora opaca esa imagen?

-Me molestó, porque esto que usted dice lo pone en entredicho. Aquí hubo errores administrativos burdos que significaron que hubiera algunas facturas que venían a nombre de la ANFP en vez de a nombre mío.

-¿Las pagó todas?

-Todas. Además que eso se pagaba automática y permanentemente como corresponde.

-¿A qué se refiere con eso?

-Todos mis viajes están pagados. Ningún director pretendió que el viaje de algún directivo fuera pagado por la ANFP. Acá no ha habido un peso gastado de la ANFP del patrimonio del fútbol.

-¿Fue un descuido administrativo?

-Fue un descuido administrativo que no tiene nada que ver con los actos delictuales de las administraciones anteriores con que nos han querido comparar. Entonces me molesta mucho y me parece que no es justo. Hay que usar bien el idioma.

-¿Se hizo una revisión de todas las facturas?

-Sí, se tomaron todos los controles, pedí una auditoría especialmente para la revisión. Aquí se hacen 600 o 700 facturas al mes.

-¿Debió haber sido más cuidadoso?

-A este tema ya me referí largamente en una conferencia de prensa…

El castigo permanente

Esta semana se conmemora otro hito. El domingo se cumplen dos meses desde que el 0-3 ante Brasil dejó a la selección fuera de la clasificación al Mundial de Rusia 2018. Algo que hasta entonces era impensado para una generación que participó en dos mundiales (Sudáfrica 2010 y Brasil 2014), que ganó la Copa América, la Copa América Centenario y que fue vicecampeona de la Copa Confederaciones en julio pasado.

Ese 10 de octubre, tras bajar al camarín a saludar y apoyar a cada uno de los jugadores, Arturo Salah se remitió a decir en una conferencia de prensa que “somos todos responsables de la eliminación. Estamos ante un nuevo escenario y hay que ver cómo lo enfrentamos”.

Desde entonces, el presidente de la ANFP, ex entrenador y ex presidente de Blanco y Negro, se ha mantenido (aún más) silencioso. Mientras, la selección está sin cuerpo técnico, que renunció el mismo día de la eliminación de la Roja.

-¿Qué pasó? ¿Por qué quedamos fuera del mundial?

-La verdad es que fue una sorpresa y un golpe duro para todos. Fue inesperado, y tiene que ver con un par de partidos: Paraguay y Bolivia. Fue producto de una falta de forma futbolística que llegaron los jugadores después de un período de vacaciones y de un logro como el vicecampeonato de la Copa Confederaciones. Entre el término de esa copa y el inicio de la clasificatoria fue donde nos vimos afectados. Una serie de jugadores estaban con problemas contractuales, otros se cambiaron de liga y, en general, llegaron fuera de forma futbolística especialmente al partido con Paraguay.

-¿Hace algún mea culpa? ¿Asume alguna responsabilidad?

-Bueno, la dirigencia es la responsable de todo: la que elige los hombres, los cuerpos técnicos. Es un tema que nos va a pesar. Pero al final, el balance a fines del 2017 es positivo más allá del dolor deportivo y futbolístico.

-¡Positivo! ¿Cómo?

-Es que la selección es una parte importante, la más importante quizás. Pero aquí hay todo un problema de gestión que tiene el fútbol chileno. Y en eso hemos ido avanzando mucho. Vamos a terminar el año bien, con una corporación que está normalizada. Uno se olvida de que llegamos cuando esto estaba en cenizas, en un momento caótico y en que había que construir todo de nuevo. El primer año fue un año de ordenamiento de la casa, crear nuevos cuadros ejecutivos. Ya el 2016 planteamos un diagnóstico que hicimos con una consultora externa con quienes pudimos construir un plan estratégico para los próximos 10 años del fútbol chileno. Y estamos tranquilos porque la ANFP está sana financieramente.

-¿Entonces para usted la eliminación de la selección es como un pelo en la cola?

-No, no, no. Es lo que más nos duele, es un fracaso, realmente. Si bien obtuvimos muchas otros logros deportivos, quedamos afuera del mundial, que era indudablemente el objetivo más importante. Y eso es un golpe duro que nos va a costar. Pero hicimos cosas importantes que, a lo mejor, la eliminación ensombrece. A diferencia de la administración anterior que los éxitos deportivos tapaban todo el desastre que había aquí, incluso con los niveles de corrupción que conocen todos.

-En Italia, la eliminación de la selección le costó el cargo al presidente de la federación. ¿Pensó renunciar? ¿Se le pidió la renuncia?

-No. Italia es especial. EE.UU. y Holanda también quedaron afuera. Tampoco se fueron los presidentes. Cada federación tiene su propia realidad. Yo espero que este directorio mantenga su período, lo termine bien y deje a esta federación caminando en forma absolutamente normal, que es lo que estamos logrando.

-Harold Mayne-Nicholls dijo que “hubo una falla en la planificación estratégica impresionante”, que “no estoy tan seguro de que al directorio de la ANFP le guste el fútbol”, y que usted está más preocupado de la venta del CDF.

-¡Qué feo! No merece una respuesta. Que alguien me diga que no me gusta el fútbol cuando dediqué mi vida a esto y es mi pasión, y teniendo otras alternativas de vida… porque además estudié, soy ingeniero y podría haberme dedicado a la ingeniería. Entonces, nadie puede decir que estoy aquí porque no podría hacer otra cosa.

-Dijo también que la directiva no tuvo poder de reacción tras la eliminación de Chile. Y en eso coinciden muchas personas: la sensación de que aquí no se le dio tanta importancia y que no se han tomado decisiones. Aún no se sabe quién será el nuevo técnico que reemplace a Juan Antonio Pizzi.

-Pero es que en el fútbol todos piden explicaciones, y es una de las pocas actividades que tiene evaluación permanente y pública. ¿Qué más va a buscar uno en explicaciones?

-Cortar cabezas, asignar responsabilidades…

-Esto de buscar el castigo permanente, que los entrenadores sean castigadores, que traigamos poco menos a alguien que tenga látigo. Eso no es así. Y no debe ser así. Las personas deben trabajar y lograr objetivos por convicción en lo que hacen y no por miedo al castigo. Yo por lo menos tengo esa visión de la vida. Pero aquí no pasó piola. Todos estamos heridos, todos estamos dolidos, pensando cómo de esta desgracia sacamos una oportunidad para progresar en muchos aspectos.

Amigo Pellegrini

“Tenemos esa diferencia de cuando asumimos, que había que rehacer el campeonato, rearmar toda esta corporación que estaba en el suelo, cambiar un cuerpo técnico que había renunciado, y a 30 días de un partido de la clasificatoria. Ahora tenemos la tranquilidad de que no contamos con esa urgencia por delante. Lo que sí, entendemos que hay que tomar una decisión lo más rápido posible”, dice, y toma un vaso de agua.

-¿Cuándo?

-Luego.

-Le hubiese encantado que Manuel Pellegrini hubiese dicho que sí.

-Claro.

-Es su amigo y fue su socio en las canchas de El Refugio…

-¿Cómo sabe? Sí, pero eso fue hace tiempo, terminó en 2011.

-¿Es el único negocio que han hecho juntos?

-Y jugar fútbol y haber sido entrenadores. Yo no soy de negocios, la mejor inversión es la que hicimos nosotros mismos: tomamos juntos cursos de entrenador en Europa y fuimos ocho años compañeros de equipo (en la U. de Chile).

-¿Le pidió personalmente que asuma como DT de la selección?

-Pero si con Manuel hablo cada dos días. Pero él quiere cumplir su contrato en China y terminar su carrera acá.

-¿Le gustaría que vuelva Marcelo Bielsa?

-Estamos trabajando, estamos en plenas conversaciones con varios entrenadores, no me parece explicitar por la prensa qué es lo que estamos haciendo.

-¿Y que sea un técnico chileno como planteó Arturo Vidal el fin de semana? Los últimos cuatro han sido argentinos.

-Si hay un chileno que tenga las aptitudes, el perfil que buscamos, eso nos importa más que la nacionalidad. Queremos un entrenador integral, que tenga buenas maneras y un hilo conductor técnico. Que  tenga supervisión y vasos comunicantes entre lo que se está haciendo con los jóvenes y la selección adulta. Es lo que de alguna manera Juan Antonio (Pizzi) incorporó. De hecho, la Copa China se ganó con puro equipo alternativo a selecciones que están en el mundial, como Croacia e Islandia. Y eso no lo ganamos con las grandes estrellas.

-¿Le gustó más el estilo de Bielsa, Sampaoli o Pizzi?

-Es difícil decidir quién es buen y quién es mal entrenador. El entrenador es el hombre y sus circunstancias. Y en las circunstancias en que está Chile no tenemos que equivocarnos. Este período que vamos a tener sin competencia oficial, lo podemos aprovechar bien desde el punto de vista técnico y de hacer crecer a una cantidad de jugadores que están esperando su oportunidad y que no pudieron tenerla, producto de estos partidos oficiales donde no se podía, indudablemente, arriesgar y experimentar. Hasta la Copa América tenemos un año y medio, donde vamos a jugar por lo menos ocho partidos amistosos por la fecha Fifa, donde podemos avanzar y crecer en una cantidad de jugadores con condiciones que están esperando su oportunidad.

-¿Nos farreamos la oportunidad del siglo con esta generación dorada?

-Pero es que la generación no ha terminado. Muchos de ellos pueden estar todavía. Hay una cincuentena de jugadores mayores de 30 años que tienen pleno éxito en el fútbol mundial. Además que Alexis, Vargas, tienen 27 años, no son unos veteranos. Y esa es la nueva oportunidad que nos deja haber quedado afuera: hacer crecer a una serie de jugadores jóvenes que pueden llegar a tener el nivel de esta generación que nos ha dado tanto.

-Alejandro Guillier dijo que si sale presidente, traerá de vuelta a Harold Mayne-Nicholls y a Marcelo Bielsa…

-(Ríe). Yo voy a asignar también a algún ministro. Podría asignar al ministro de Deporte.

-¿Cómo le cae el comentario?

-Bueno, está bien, si en política todos se dan esos gustos.

-¿Es su candidato?

-Yo no digo públicamente quién es mi candidato.

-Se lo pregunto porque usted trabajó con Ricardo Lagos en Chiledeportes. ¿Sería ministro de Deporte?

-Yo lo hice porque era la implementación de la nueva Ley del Deporte, donde se establecieron las franquicias tributarias y hubo que hacer una reestructuración total de la antigua Digeder, que se transformó en IND. Para eso me pidieron cooperación. Yo siempre reclamaba que los deportistas debían tener más injerencia en las decisiones que correspondían al deporte. Por eso acepté el cargo y durante dos años cumplí un objetivo. Pero ya hice mi servicio militar.

Pizzi versus Bielsa

-¿Cuál fue la responsabilidad de Pizzi en la eliminación de Chile? Usted lo trajo a la selección…

-Es como opinar con el diario del lunes. Acuérdese de que cuando Pizzi llegó, tomó un fierro caliente: una selección que venía de ganar la Copa América y que en 30 días más jugaba un partido de eliminatorias con Argentina. Y en los dos años que estuvo le fue bien. Me hubiera gustado que esa pregunta me la hubiera hecho antes del partido de Paraguay.

-Pero ya fue el partido y Chile perdió.

-Bueno, esa es la respuesta que le tengo.

-Pero tiene que asumir alguna responsabilidad.

-¡Toda! ¿Pero qué? ¿Hay que renunciar? ¿Eso es asumir la responsabilidad? No, yo creo que no, al contrario, hay que seguir en la senda que estamos, reconstruyendo el fútbol y tratando de que la selección tenga resultados sustentables en el tiempo, no solo en la adulta, las menores también. Y ese es nuestro objetivo.

-Se dice que hubo problemas que se dieron con el cambio de gerente de selección.

-La clasificatoria la perdimos en la cancha. Nada de que fue la planificación, se perdió en la cancha. Me merece el mayor de los respeto el trabajo de Ian Mac Niven y de Felipe Correa.

-¿Es de los que piensa que Pizzi debió guardar luto en vez de irse a dirigir la selección de Arabia Saudita, que sí estará en Rusia 2018?

-No. Todo jugador y todo entrenador quiere estar en un mundial y si le ofrecen el trabajo, me parece que está dentro de las reglas del juego.

-¿No le dolió?

-No, y ojalá le vaya bien. Tengo una muy buena impresión de él como profesional y como persona.

-¿Cree que la forma como salió fue la correcta? Sin conferencia de prensa, dejando una cartita…

-¿Qué cartita? Dejó un dossier de informe con todos los detalles de lo que hizo mientras estuvo a cargo de la selección, que está disponible para el entrenador que venga. Entregó un informe al directorio y se fue. No sé qué entrenador en la historia ha hecho algo…

-Lo comparan con Bielsa, que dio una conferencia de prensa como de tres horas…

-Pero fue de otra cosa.

-¿No le faltó un gesto de dar explicaciones, dar gracias?

-Él hizo todo lo que tenía que hacer. 

Inversiones

Arturo Salah Cassani entró a los 19 años a Audax Italiano como jugador, al mismo tiempo que estudiaba ingeniería civil en la UC junto a Manuel Pellegrini. “A diferencia del señor que usted me dijo (Mayne-Nicholls), el fútbol es mi pasión. Pero yo no quise ser futbolista, quería ser profesional”, asegura.

Descendiente de inmigrantes palestinos por el lado paterno e italianos por el materno, los tres hermanos Salah fueron la primera generación de profesionales de la familia.

-En una entrevista dijo que la prioridad en sus años universitarios fueron sus estudios y que por eso perdió muchas oportunidades de jugar en el exterior. ¿Se arrepiente?

-No, en absoluto. Porque yo estoy conforme con lo que me ha dado el fútbol y lo que he hecho en la vida con el fútbol. El balance es completamente positivo. Tampoco pretendía ser entrenador, pero tuve la suerte de que se cruzó en mi camino Fernando Riera que me metió el bicho, cuando yo tenía como 30 años, de que contaba con las aptitudes como para dedicarme después de dejar el fútbol activo a ser entrenador. Y después le dediqué a eso como 30 años. 

Aunque dice que “lo más lindo y fácil” fue ser futbolista, hace años que no chutea una pelota. La última vez fue en El Refugio. Lo más difícil, ser dirigente.

-¿Es de Colo Colo o de la U?

-De todos, del fútbol. He sido de Audax, de Huachipato, fui capitán de la UC…

-¿Piensa que el cargo de presidente debiera ser remunerado?

-Ese tema que quede para la próxima administración.

-Ustedes trataron de que se les pagara y se rechazó la propuesta.

-No se rechazó, quedó pendiente. Lo que pasa es que la vez anterior, cuando lo hizo Jadue, se hizo mal jurídicamente. Pero indudablemente que el fútbol requiere cada vez más un equipo profesionalizado. Ahora, aquí los directores deben cumplir como en cualquier parte su función y debe haber un cuerpo ejecutivo muy fuerte.

-Pero el cargo de presidente es 24 horas. No todos se pueden dar el lujo de trabajar gratis.

-Jugué 18 años al fútbol y fui casi 30 años entrenador. Vivo de mi patrimonio. Fui entrenador de equipos grandes y de la selección.

-¿Y quién se lo administra?

-Yo.

-¿Tiene inversiones reales, acciones?

-Tengo propiedades y acciones también. Y soy ingeniero, entonces algo entiendo. Pero se está yendo usted a la intimidad pura.