En su elogiada y premiada cinta, el director mexicano Guillermo del Toro vuelve a la fórmula que tan buen resultado dio en El espinazo del diablo: mezclar fantasía y realidad en medio de la turbulenta evolución histórica de la España del siglo pasado. Si el primer filme era una historia de fantasmas en plena Guerra […]

  • 23 febrero, 2007

En su elogiada y premiada cinta, el director mexicano Guillermo del Toro vuelve a la fórmula que tan buen resultado dio en El espinazo del diablo: mezclar fantasía y realidad en medio de la turbulenta evolución histórica de la España del siglo pasado. Si el primer filme era una historia de fantasmas en plena Guerra Civil, acá desarrolla la acción en 1944, cuando Franco ya está al mando, en un ambiente rural en el que unos pocos republicanos escondidos en los bosques intentan luchar contra el poder encarnado en un cruel e implacable capitán franquista, mientras una adolescente empieza a sumergirse en un fascinante y, por momentos, amenazador universo de monstruos y criaturas.

Cierto que esta historia bella y triste recuerda a esa obra maestra que es El espíritu de la colmena, de Víctor Erice, y que el equilibrio entre lo fantástico y lo cotidiano no siempre se desarrolla de manera fluida; también es verdad que a ratos Del Toro abusa de los detalles sangrientos y gore que caracterizan su cine, además de recargar las tintas en el villano y los rebeldes, hasta transformarlos en verdaderos arquetipos de la maldad y el heroísmo, respectivamente. Pero eso no disminuye los méritos de El laberinto del fauno, como emotiva fábula de prodigiosa visualidad, filmada con convicción y un ritmo envidiable, que transita entre la dulzura, la crudeza y lo grotesco atrapando al espectador en un relato que estremece y conmueve. (JP)

España-México-Estados Unidos, 2006. Dirección de Guillermo del Toro. Con Ivana Baquero, Sergi López, Maribel Verdú, Ariadna Gil y Alex Angulo.