Desde hace tres temporadas, el chef chileno Christopher Carpentier se ha ido convirtiendo silenciosamente en un punto de referencia en José Ignacio, el balneario hippie- chic de Punta del Este, que todas las temporadas recibe a lo más granado de la socialité argentina y uruguaya, además de brasileños y europeos.

  • 25 enero, 2012

Desde hace tres temporadas, el chef chileno Christopher Carpentier se ha ido convirtiendo silenciosamente en un punto de referencia en José Ignacio, el balneario hippie- chic de Punta del Este, que todas las temporadas recibe a lo más granado de la socialité argentina y uruguaya, además de brasileños y europeos.

El restaurante, que se llama Sarava y Carpentier, en el cual comparte la propiedad con una productora de modas local, Natalia Méndez, sólo abre los meses de verano.

En Sarava nadie paga menos de 350 dólares (por pareja) y tiene tan entusiasmado a Carpentier que este año traerá a Chile el mismo tipo de comida fusión que hace en Uruguay.

Además, acaba de abrir una sucursal de su restaurant Maldito Chef en la Ciudad Empresarial y en carpeta tiene la apertura de otros tres durante 2012: dos en malls de la capital y uno en regiones.