El sauvignon gris –de menor potencia aromática, pero mayor cuerpo que su famosa pariente sauvignon blanc– es una cepa que llegó a Chile en el siglo XIX, mezclada con otras variedades. Injustamente relegado al olvido, este puñado de ejemplares rescata su gran potencial. No deje de probarlos. 1. Casa Marín Estero Sauvignon Gris 2008. Un […]

  • 23 enero, 2009

El sauvignon gris –de menor potencia aromática, pero mayor cuerpo que su famosa pariente sauvignon blanc– es una cepa que llegó a Chile en el siglo XIX, mezclada con otras variedades. Injustamente relegado al olvido, este puñado de ejemplares rescata su gran potencial. No deje de probarlos.

1. Casa Marín Estero Sauvignon Gris 2008. Un blanco increíble de San Antonio, fermentado en barricas de 500 litros. De carácter extremo, apunta al lado especiado, con notas a nuez moscada y una fruta intensa detrás de la madera. Alucinante.

2. Casa Silva Sauvignon Gris 2008. Nacido de parras plantadas en 1912 en Angostura, Colchagua, aquí aparece el rostro festivo y cítrico de la variedad, junto a frutos tropicales. Para probar con un platillo de camarones, ostiones y pulpos salteados.

3. Leyda Kadun Sauvignon Gris 2008. Fresco a rabiar, con unas distintivas notas especiadas, a jengibre y anís, más flores y un toque mineral. En boca, sin ser voluptuoso, tiene cierta grasa que lo hace perfecto para unos tagliatelle con centolla en suave salsa de crema y vino blanco.

4. Cousiño Macul Sauvignon Gris 2008. Este ejemplar del Maipo tiene un perfil casi aristocrático, oleoso, pero a la vez fresco, con notas a durazno y fruta tropical madura. De una rica textura y cuerpo expresivo, acompañe con un arroz caldoso de gambas al azafrán.