Con las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial y el procesamiento de datos, la cadena de suministro está experimentando una verdadera reovolución. Un cambio de paradigma que está transformando cómo hasta ahora se entendía la logística.
Por: Cindy Contreras

  • 12 abril, 2019

¿Se imagina poder imprimir en su casa en 3D los repuestos que necesita para arreglar un cajón roto? ¿O recibir su pedido a través de un dron que se traslada en minutos? Parece ciencia ficción, pero ya está comenzando a ser un reto para las áreas de logística de las empresas y organizaciones de todo el mundo.

Con las posibilidades que ofrece la inteligencia artificial y, más aún, el procesamiento de datos, la cadena de suministro está experimentando una transformación sin precedentes. Ya no se trata solo de una tendencia hacia la automatización y hacia lograr un mejor rendimiento en la “última milla”, sino que tiene que ver con un cambio de paradigma en que ahora los operadores pueden predecir las conductas y necesidades de sus clientes y entregarles soluciones a la medida, de manera completamente autónoma. ¿Hacia dónde avanza la logística del futuro? Aquí, algunas pistas.

Lenguaje común

“Actualmente la logística es algo holístico, es decir, toma y abarca las diferentes áreas del proceso, y esto no es solo la última milla, sino que va desde el proveedor en origen hasta que se carga la mercancía y eso se conecta en forma integral con tecnología de redes”. Así de enfático es el fundador y CEO de K Group Logistics, Janan Knust.

De acuerdo con el ejecutivo, “todos los días escuchamos de blockchain, big data, etc., pero lo cierto es que la logística que es integrada considera que va desde un punto A a un punto Z, y todos los puntos intermedios deben tener relación entre ellos y conversar con un lenguaje común. Y ese es el desafío: la trazabilidad desde el camión que traslada el container, hasta la entrega final al cliente”, asegura.

Hasta ahora, la logística no operaba como un sistema integrado y las inversiones tecnológicas estaban concentradas solo en una parte de la cadena. “Por ejemplo, en el e-commerce. Pero el e-commerce no es la logística, es una parte de la logística, pues antes de eso tuvieron que pasar cientos de procesos. Estamos hablando de un ecosistema integral en el mundo de la logística, donde la última gran innovación fue el contenedor, hace 55 años”, enfatiza Knust.

Los cuatro estados

El académico del MBA de la Universidad Católica, y experto en el área de operaciones y logística, Pedro Traverso, afirma que “lo interesante de esto es que no es un cambio tecnológico ni tendencia, es un cambio de paradigma, cambio en los modelos de negocio, donde la tecnología está asociada, pero es más profundo, y para todos estos desafíos ha habido revoluciones, uno de ellos es el uso de información”. A su juicio, esta información ha evolucionado en cuatro fases. La primera: captar la información donde ha habido desarrollo en sensores que entregan datos sobre localización, peso, humedad, temperatura, tiempos, etc., y que hoy es un commodity. La segunda fase es qué se hace con esa información para entender lo que pasa y elaborar modelos deductivos. “Entiendo cómo son los clientes, sus variaciones, cuándo piden más”, dice. Luego viene la tercera etapa: predecir lo que va a pasar, campo donde los retailers están llevando la delantera. “Por ejemplo, Amazon anunció que tiene un proyecto para enviar los productos a las zonas donde piensa que los van a pedir antes de que eso ocurra, nada más usando la información que capturan”, asegura Traverso. Y junto con esto, anunció que utilizará drones para agilizar más aún la entrega. Una cuarta fase será automatizar la respuesta. Es justamente esa etapa la que les está quitando el sueño a los gerentes de logística. Porque ya no solo implicará la entrega casi inmediata, sino además requerirá un salto importante en la tecnología de postventa. Y ahí también los fabricantes están jugando su rol. Imagine, por ejemplo, el caso de una lavadora con conexión automática y entrega de datos a la fábrica sobre su uso. Así, antes de cualquier falla, logra enviar un mensaje al cliente donde le advierte que, por ejemplo, debe cambiar la bomba. “Eso genera flujos de información e interacciones con el cliente. Y esto está muy asociado a que los productos se van a volver en servicios. Tienen que ver con temas de economía circular, reutilización de productos”, explica Traverso.

Cambio cultural

En 2018, DHL difundió su cuarto informe Radar de Tendencias de Logística, que revela tendencias clave que podrían afectar a este sector en los próximos cinco a diez años. Si bien el estudio se enfoca en lo que es la inteligencia artificial y la robótica, en la carga y el transporte inteligente de contenedores y en la necesidad de nuevos formatos para mejorar la logística urbana, también detecta cuatro factores clave: orientación al cliente, sustentabilidad, tecnología y personal.

Y dentro de este último factor es clave que las empresas avancen en la educación y adaptación de sus empleados, al mismo tiempo que en tecnología.

Tal como lo dice el informe de DHL, “el personal seguirá siendo una parte fundamental de la logística, aun cuando la tendencia a la robótica y la automatización, así como a la automatización informática, redefinan la estructura de la fuerza laboral de la logística en el futuro”.

El análisis agrega que las tareas muy repetitivas y que requieren un gran esfuerzo físico recibirán apoyo de la tecnología, pero esto mismo permitirá a las personas desempeñarse en labores más significativas que requieran administración, innovación y análisis. “Se requerirán conceptos de trabajo digital para atraer y retener a los talentos de logística del nuevo milenio, así como para ofrecer apoyo a la fuerza laboral existente con experiencia en logística”.

En Empresas SB comenzaron un importante cambio cultural hace seis años. “Este cambio habla de que todo nace en los líderes de la empresa. Invertimos en los líderes, pues ellos se preocuparán de los colaboradores, y estos de los clientes, y la resultante de esto es que con clientes felices, los números se dan por consecuencia”, dice el gerente de Logística, Raimundo García.

Agrega que esto se traduce en que, por ejemplo, están 100% coordinados y con las mismas métricas del equipo comercial y de ventas, lo que les permite alinearse en cada decisión. “Hace tres años iniciamos la construcción de nuestro nuevo Centro de Distribución, con tecnología de punta y un nivel de automatización a la medida de las necesidades actuales y futuras. Desde hace un año que está funcionando y podemos ver los frutos de la inversión, permitiéndonos no solo ganar en eficiencia, sino que poder enfocarnos de lleno en las necesidades de nuestros clientes y los nuevos canales de venta no presenciales”, sostiene.

A su juicio, la principal transformación que se debe enfrentar es el botar los paradigmas, “ser capaz de mirar más allá, entender que lo que nos trajo hasta donde estamos no necesariamente nos llevará a donde queremos ir, por lo tanto, es necesario cambiar y adaptarse rápido. Todo parte por una transformación cultural de la empresa y de cómo alineamos la estrategia de cara al cliente. Si lo que tengo que ejecutar tiene un impacto positivo, aunque no sea rentable de inmediato, debo avanzar, de lo contrario, alguien más lo hará por mí y ahí ya será demasiado tarde”.

Las tecnologías clave

Según el director ejecutivo de Accenture, Miguel Pochat, las 8 tecnologías clave en el futuro de la logística son:

• BlockChain: es la tecnología de distribución segura de data y de validación, que mejora la visibilidad de embarques y entrega confianza a la venta y movimiento de carga internacional.

• Realidad aumentada: revolucionará los procesos de picking, embalaje y puesta en marcha en almacenes y áreas de crossdocking.

• Robótica: Robotics Process Automation (RPA), que aumentará el nivel de automatización a casi 100% en la planificación de transporte y procesos de facturación.

• Logística autónoma: métodos de transporte sin conductores para trasladar productos de un lugar a otro. La recolección de datos a través de sensores, RfiD, código de barras y dispositivos remotos a lo largo de toda la cadena de valor está generando importantes cambios en la industria.

• Plataformas digitales: permiten realizar ofertas físicas y digitales de los productos para no solo trasladarlos desde un punto a otro, sino que también entregando a los clientes insights a través de toda la cadena de suministro, lo que permite alcanzar mayor optimización de otras áreas del negocio.

• Big Data y Analytics: el data de todo el ecosistema entregará información única a la industria de logística, lo que les permitirá impulsar eficiencias operativas a través de una mayor utilización de activos.

• Impresión 3D: potenciará significativamente la descentralización de la producción de productos terminados, no solo cambiando el volumen de transporte actual, sino que también permitirá la integración horizontal de las actividades adicionales de la cadena de valor, amplificando la cartera de productos.

• Soluciones SAAS Core: aplicaciones estandarizadas y fáciles de desarrollar, que reemplazarán a las aplicaciones tradicionales, para aumentar la agilidad operativa en el negocio.