La nueva joya de las redes sociales vive dolores de crecimiento y, al parecer, de falta de tino. Por Federico Willoughby Olivos.

 

 

  • 24 febrero, 2011

 

La nueva joya de las redes sociales vive dolores de crecimiento y, al parecer, de falta de tino. Por Federico Willoughby Olivos.

 

El domingo 6 de febrero, durante el intermedio del Superbowl, los millones de personas que veían los comerciales que las empresas diseñan especialmente para la ocasión –y que se ponen al aire a un precio cercano a los 3 millones de dólares por 30 segundos– saltaron con la sorpresa que Groupon les tenía preparada.

Timothy Hutton –un mediocre actor que tuvo su momento de gloria en los ochenta y hoy se gana la vida protagonizando Leverage, una regular serie de TNT– hablaba del Tíbet y de la fragilidad de esa cultura mientras mostraban imágenes bucólicas. Todo hacía pensar que estábamos frente a un infomercial de apoyo a la causa de ese pueblo. Pero nada de eso. A los 15 segundos se cortó la escena y Hutton decía “bueno, alguien la tendrá que salvar (la cultura tibetana). Mientras tanto, por qué no probar su estupenda gastronomía aquí, en Chicago. Todo, gracias a Groupon…” Rabia, muchos improperios y cuestionamiento sobre qué estaba pasando fue la reacción inmediata. Nadie en Estados Unidos quedó indiferente y la empresa tuvo que pedir disculpas y bajar el comercial, lo que en tiempos de Internet no sirve prácticamente de nada. Hoy está replicado por todas partes.

¿Qué le pasó a esta empresa que hace sólo unas semanas se dio el lujo de rechazar una oferta de compra de Google por un valor de 6 mil millones de dólares? Bueno, pasa que Andrew Mason, el joven fundador del startup, tiene mucho olfato para los negocios, pero ninguno para el humor. “Pensamos que nos estábamos riendo de nosotros mismos, pero claramente la ejecución de la broma no funcionó y, si bien trabajamos con una agencia de publicidad, la responsabilidad de que saliera al aire es mía”, reconoció un par de días después. Y lo cierto es que Groupon, cuyo negocio es ofrecer rebajas que se cumplen una vez que cierto mínimo de gente la suscribe, parece que no va tener un 2011 tranquilo. Hace poco, su oficina en Japón ofreció un cupón que se sobrevendió y la oferta se tuvo que cancelar. Fue tal el escándalo en la isla, que otra vez Mason tuvo que aparecer en un video disculpándose ante sus clientes japoneses. Y ni hablar de Livingsocial –competencia de Groupon– y otras empresas que han salido a la caza de esta red de tan sólo 2 años de antigüedad.

Por ahora, Groupon se mantiene firme en su decisión y no parece arrepentirse de haber rechazado a Google como socio. De hecho, acaba de sumar a su directorio a Howard Schulz, el CEO de Starbucks, y prepara su aterrizaje en China… Donde quizás sí les guste el comercial del Tíbet.


Startup

Tiger Text
Mensajes que se autodestruyen

Todos sabemos que la información quiere ser libre, pero eso no significa que sea bueno que las empresas tengan su información dando vueltas en mensajes de textos sin ninguna certeza de quién puede terminar leyéndolos. Por eso, la estadounidense Tiger Text acaba de lanzar una aplicación que permite que los mensajes de textos que has mandado se borren después de un tiempo –y de ambos teléfonos, emisor y receptor–. Hasta ahora la aplicación es furor entre la farándula de EEUU que así evita que sus mensajes de textos aparezcan en la versión gringa de Primer plano.

Lo interesante es que tiene una línea para empresas que, por un precio módico, permite controlar la información que se pasea por los teléfonos de los empleados. Ideal para sectores sensibles y gobiernos. La empresa partió muy poco pero ya tiene ha juntado cerca de 2,2 millones de dólares de capital ángel. http://www.tigertext.com

Usuarios ideales: Tiger Woods, Berlusconi, ciertos intendentes y todos los que tienen mensajes que no le quieren mostrar ni a la señora.


Link

Qwiki. Finalmente alguien está trabajando en el futuro tal como lo imaginamos. Si bien todavía no tenemos teletransportación y todo indica que los autos voladores no van a pasar la revisión técnica, hay un grupo de pensadores que quiere que la próxima generación de enciclopedias sea multimedia, autoexplicativa y completa. Es decir, uno escribe “auto” y una voz de computadora le explica todo lo que necesita saber del auto. La idea la sacaron, obviamente, de las películas de ciencia ficción, en especial de Wall-e y, si bien hasta ahora están en Beta, la página funciona bastante bien. www.qwiki.com Dogster. Algo así como el Facebook de los perros. Este sitio no es sólo un portal con toda la información necesaria para los dueños de los canes, sino que también tiene el componente de red social que lo hace un imperdible para todos los amantes de los perros. Y no, el sitio no ladra ni muerde. www. dogster.com Lifehacker. Este sitio se debería llamar una pregunta (y respuesta) para cada día. El principio es simple: cada día enseña como “hacker” la vida. Es decir, enseña cosas prácticas que le harán la vida más simple. ¿Ejemplos? Cómo mejorar drasticamente la memoria (con ejercicios). Cómo pagar menos impuestos y no cometer un crimen en el intento (hablamos de Estados Unidos). ¿Qué comer frente al computador sin el riesgo de llenarlo de sopa… ? Y así. Ante todo, útil. www.lifehacker.com

Futuro

Halbo. Halbo Organismus se llama esta moto concepto diseñada por Pierre Yohanes Lubis para BMW. Su mayor gracia es que el motor delantero está conectado con una esfera en la parte de atrás, que es la que reemplaza a la tradicional rueda, dándole ese aspecto de vehículo de llavero. Pero no se confunda: la Humus no sólo se estaciona más fácilmente sino que también corre mucho más rápido que una motocicleta normal y es mucho más eficiente en el uso del combustile.