En tiempos de candidaturas inestables –con nombres que se suben y bajan con extrema facilidad de la lista de afortunados- resulta extremadamente complejo efectuar un análisis capaz de mantenerse vigente por más de 24 horas. Pero, a riesgo de que las renuncias sean “con elástico” o de que José Miguel Insulza opte por radicarse definitivamente […]

  • 10 diciembre, 2008

En tiempos de candidaturas inestables –con nombres que se suben y bajan con extrema facilidad de la lista de afortunados- resulta extremadamente complejo efectuar un análisis capaz de mantenerse vigente por más de 24 horas. Pero, a riesgo de que las renuncias sean “con elástico” o de que José Miguel Insulza opte por radicarse definitivamente en Washington, las características de la “fotografía electoral” tras el anuncio del ex presidente Ricardo Lagos obligan a trazar algunos lineamientos:

-¿Quién participará en las primarias de la Concertación? O, para complicar más la pregunta: ¿habrá primarias en el bloque oficialista? Por cierto que no faltan los que sospechan que Lagos aún alberga la esperanza de que su nombre sea empoderado como candidato único, sin primarias de por medio, sino bajo alguna versión de la denominada procesión a Caleu. Pero la necesidad de primarias es la que genera más consensos, aunque hasta la renuncia de Lagos los candidatos disponibles para ese trance se reducían a dos: el radical José Antonio Gómez y el ex presidente Eduardo Frei.

-A propósito de Frei, a nadie deja indiferente el ascenso que anota su opción presidencial, la misma que hace pocos meses era vista como una obsesión personal con pocas posibilidades de subsistir ante la fuerza de los otros presidenciables –como el mismo Lagos en esos momentos- y la disciplina de una maquinaria al interior de la DC que no lo veía con buenos ojos. Pero ahí está: paciente, insistente con su discurso reformador, recorriendo el país y hasta jugándosela por modificar la Constitución Política. El problema para la Concertación es que las encuestas no lo confirman como una carta ganadora frente a Sebastián Piñera y, a nivel interno, tampoco genera los respaldos suficientes.

-Si se trata de responder a la demanda por cambios y renovación de los rostros en la política, sólo Gómez cumpliría con los requisitos para integrar una primaria. De paso, dicen los expertos que es el personaje que menos pierde en caso de enfrentar a Frei en ese trámite. “No ganaría, pero dejaría su nombre instalado para cuatro años más”, explican. Todo lo contrario ocurre con Insulza y el propio Lagos: es el momento preciso, pero no pueden perder ante Frei.

-Poco se sabe del futuro que tendrán las otras opciones concertacionistas o de aquellos que puedan optar por aventuras personales, como Alejandro Navarro. En ese sentido, no hay que menospreciar los descontentos internos en partidos como el PPD (que, tras la renuncia de Lagos, se quedó sin candidato propio) o el PS (donde Insulza no convence a los sectores más “duros”).