El 2% de crecimiento en 1008 que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta para Alemania, sitúa a la potencia europea en una posición expectante frente a sus vecinos. El promedio que el organismo prevé para la zona del Euro es de 1,7%. Y aunque la cifra se reduce a la mitad en las predicciones para […]

  • 23 julio, 2008

El 2% de crecimiento en 1008 que el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta para Alemania, sitúa a la potencia europea en una posición expectante frente a sus vecinos. El promedio que el organismo prevé para la zona del Euro es de 1,7%. Y aunque la cifra se reduce a la mitad en las predicciones para el próximo año, en países como España –prácticamente en recesión- observan con algo de envidia la performance germana.

Ocurre que la administración Merkel ha desarrollado un eficiente plan de modernización y liberalización de algunos mercados, especialmente el laboral, lo que se ha traducido en una reducida incidencia del menor crecimiento en el empleo. Según el “Informe de Primavera”, encargado por el gobierno federal a ocho de los más prestigiosos institutos económicos de Alemania, Austria y Suiza, la desocupación este año registra una merma de 560.000 trabajadores y en 2009 la cifra de desempleados será inferior a los 3 millones, por primera vez desde 1991.

Entre otras cosas, el plan de Merkel ha puesto el acento en la agilización de la burocracia, una perceptible disminución de impuestos a las empresas y la simplificación de las sucesiones empresariales por la vía tributaria.