A las 8 de la mañana del viernes 10 de enero, Andrónico Luksic llegó junto a Cristina Birrell, directora ejecutiva de Impulso Chileno, a la Casona Santa Rosa de Apoquindo, en Las Condes. El equipo del empresario arrendó ese centro de eventos para la final de este concurso que el empresario creó en 2018 y […]

  • 17 enero, 2020

A las 8 de la mañana del viernes 10 de enero, Andrónico Luksic llegó junto a Cristina Birrell, directora ejecutiva de Impulso Chileno, a la Casona Santa Rosa de Apoquindo, en Las Condes. El equipo del empresario arrendó ese centro de eventos para la final de este concurso que el empresario creó en 2018 y que consiste en premiar a 60 emprendimientos con recursos y con una mentoría en la UC.

Ahí se instalaron dos escenarios, foodtrucks y puestos con comida, jugos y cervezas para los invitados. Los últimos acontecimientos relacionados con el conflicto social los hicieron tomar medidas de seguridad especiales. De hecho, y aunque los organizadores anunciaron el torneo por las redes sociales, jamás se difundió el lugar donde se disputaría. Eso hacía que el entusiasmo del controlador de Quiñenco y su equipo fuera aún mayor.

Mario Kreutzberger llega a saludar al empresario.

Pasadas las 8:30 empezó la final. Andrónico Luksic viste zapatillas deportivas y jockey blanco, que luego se saca para ponerse uno verde. A ratos lo intercala con otro negro. Todos llevan el logo de “Impulso”. De su mochila cuelga un llavero con la bandera de Chile. El vicepresidente del Banco de Chile toma asiento junto al resto del jurado. Pesca un lápiz, que tiene una punta roja por un lado y azul por el otro, y comienza a escribir en un archivador que lleva los antecedentes de todos los participantes.

Los 60 concursantes –que visten una polera roja que dice “ganador”– están notoriamente emocionados: tienen dos minutos para explicar su iniciativa. Algunos lloran mientras hablan, otros pierden el hilo. Varios regalan sus productos y una de las participantes incluso llevó una torta con la figura del controlador de Quiñenco. «Se la hice con mucho cariño», dice Anarrosa Opazo a Capital, cuyo emprendimiento Annicupcakes Studio fue parte del grupo que quedó en el tercer lugar. «Por qué se llama Bendita Fe», le pregunta Luksic a Claudia Soledad Sepulveda, dueña de una heladería que lleva ese nombre. «Porque esto es cuestión de fe», responde ella. Él, asiente sonriendo.

Aquí todos ganan. Quienes se llevan el primer lugar reciben 10 millones, el segundo 5 millones y el tercero 3 millones.

El equipo a cargo de la selección se preocupó de que hubiera representación de todo Chile. El cuidado al medio ambiente, fue un factor que se repitió en la oferta. Así, en el panorama general había helados artesanales, un laboratorio cosmético, una bebida ancestral mapuche, shampoo y detergentes ecológicos, juegos educativos, venta de salmón, proyectos de apicultura, lechugas hidropónicas, una casa rodante, entre otros (ver el listado completo y videos en www.impulsochileno.cl). Uno de los testimonios más emocionantes fue el de Miguel Porfirio Valencia, quien relató que por «amor a mi hijo y sus necesidades médicas», se independizó. Así armó Fedusal21 Sal De Mar, que vende 500 kilos mensuales y 16 variedades de productos. «Todo lo hago yo solo con mis dos manos. Y ya no me da», aseguró mientras explicaba al jurado qué haría si recibía los 10 millones de pesos que entregaba el primer lugar (y que finalmente ganó).

El primer break de la jornada ocurrió a las 10:24.

Álvaro Saieh es de los pocos empresarios que asisten a la jornada.

Álvaro Saieh es de los pocos empresarios que asisten a la jornada.

En el público no hay empresarios. Sí están los colaboradores de Luksic –Carolina García de la Huerta, Mauricio Lob, Cristián Bofill, ejecutivos de CCU, entre otros– y también familiares.

“Hola, Tonka”, le dice el empresario a la animadora de Bienvenidos al iniciar un enlace con el matinal, cerca de las 12 de la tarde. Al terminar la conexión, se acerca su hija Fernanda y lo abraza. Recorren el parque de la casona durante unos minutos.

A las 1:30 de la tarde finaliza la tercera y última ronda de exposiciones. Entonces se acerca Álvaro Saieh, controlador de Copesa –justo ese día se conoció la venta de Radio Zero–, y saluda cariñosamente a Luksic. Minutos después María Elena Dressel y Francisco Saavedra, animadores del evento, anuncian que el jurado debe deliberar. Además de Luksic, quienes votan son su hermana Paola, ambos integrantes de la Fundación Impulso Inicial, que se creó para dar forma a esta iniciativa; Julián Ugarte, de la incubadora Socialab;  Carlos Díaz y Andrés Ibáñez, de la Escuela de Administración de la UC; Alejandra Canessa y Juan Francisco Lecaros, de la Corporación Simón de Cirene; y los ganadores de la primera versión de Impulso Chileno, Karina Riquelme creadora de un proyecto de cosmetología “Tissé” y José Aravena, autor de “Bolos de semillas”.

Todos  se ponen de pie. Jorge Burgos, Carlos Ominami y Mario Kreutzberger, invitados a la premiación, felicitan animadamente al anfitrión.

Carolina García de la Huerta, directora de comunicaciones de Quiñenco, conversa con el ex ministro del Interior de Michelle Bachelet, Jorge Burgos.

“En un momento como el actual, uno se tiene que reinventar. Muchos van a perder sus trabajos habituales y ser un emprendedor siempre es una oportunidad. Siempre hay personas que tienen sueños. Yo creo que este evento le ha permitido a muchos tratar de ver si sus sueños se pueden hacer realidad o no…porque no todos los sueños se hacen realidad. “Él (Andrónico Luksic) es el grupo empresarial más importante del país y tener una oportunidad de tener a una persona como él y de muchos otros para desarrollar su capacidad intelectual, su creatividad, yo creo que está haciendo realidad el sueño que muchos tienen pendiente”. “Las crisis conocen su desarrollo cuando ocurren. Y la única manera de salir de ellas, es no dando satisfacción a la mayoría que produce la crisis”, dice Kreutzberger a Capital.

Después de una hora de discusión, el jurado entrega la nómina con los premiados. Se entregan trofeos y se sacan fotos. A las 4 pm, llega Stefan Kramer a relatar, en medio de imitaciones y chistes, su experiencia como emprendedor. A esa hora el termómetro marca 33 grados. Tras ello, el empresario conversó unos minutos con Capital. 

El jurado de Impulso Chileno.

El jurado de Impulso Chileno.

“No soy como me pintan”

-¿Qué significa Impulso Chileno en este momento de crisis social?

-Esperanza, una gran oportunidad y posibilidad de que este país siga adelante. Los emprendedores continúan andando, están vigentes; está lleno de emprendedores y la mayoría no están siendo escuchados. Un 67% son mujeres. Realmente en este momento, Impulso Inicial, Impulso Chileno, representa reactivar.

-¿Es de los pesimistas o de los optimistas?

-Estamos pasando por un momento complejo. Eso hay que reconocerlo y tenerlo presente.

-El empresario Sergio Cardone dijo que Chile no se va a ir a la cresta. ¿Qué cree usted?

-Opino lo mismo que él, con la misma frase (ríe). Tengo fe en los chilenos, en que nos va a ir bien, pero hay que tomarle peso a lo que estamos viviendo y entender que estamos pasando por un momento extremadamente delicado. Y frente a esto, todos tenemos que hacer un esfuerzo, dar un pasito más, los empresarios, los políticos, los medios de comunicación… todos tenemos una responsabilidad y un rol en la sociedad, y debemos esforzarnos en la forma en que trabajamos y que nos conectamos con la sociedad, en lo que ofrecemos… por eso he dado algunas ideas, un empujoncito…

-Con su rol en Twitter, ¿ha desarrollado una mayor sensibilidad en estos temas?

-Yo creo que la gente me ha dado un poquito el beneficio de la duda y eso es muy importante, tiene mucha responsabilidad… y ese beneficio de la duda me lo quiero ganar definitivamente. No soy como me pintan muchos.

-¿Y cómo lo pintan?

-Que soy reguletón (sic). No soy reguletón.

Jorge Burgos saluda a Andrónico Luksic.

Jorge Burgos saluda a Andrónico Luksic.

-Así como hay críticos, algunos fans incluso lo proponen como presidente de Chile.

-No, para eso sí que soy reguletón (sic). A esta edad no. Si hubiera tenido 50 años, a lo mejor otro gallo cantaría.

-¿Y en la CPC? Están en período de elecciones.

-No, yo creo que hay que renovar. Hay que renovar los empresarios, los dirigentes políticos, las dirigencias gremiales. Eso es muy importante. Pienso que hay un tiempo en que los de tercera edad tenemos que entender que hay que dar un paso a las nuevas generaciones.

-¿Los empresarios han estado a la altura?

-Yo creo que para los empresarios, al igual que para mucha gente en este país, fue una tremenda sorpresa. Y nos dejó a todos un poquitito tratando de entender antes de reaccionar. Creo que hoy día hay una tarea mediana y los empresarios están reaccionando adecuadamente. Quizás deberíamos hacerlo un poquito más rápido o con cosas más concretas. Pero me da la impresión de que estamos en el camino correcto.

Luksic también explica la razón de su baja de peso, que ha sido comentario obligado: “Me operaron de la espina dorsal, me sacaron un quiste y el doctor me pidió que por favor bajara 20 kilos. He bajado 30. Estos días he subido como 4, así que debo estar en 26”. Se saca el jockey y se despide. Se saca fotos y parte, junto a su mujer, a su casa en el valle del Elqui.