En junio de 2017 se publicó el documento “La evolución hacia una sociedad próspera”. Dos años antes del estallido en nuestro país, el texto señaló la inminente necesidad de un proceso de reequilibrio en nuestro sistema. Los retos expuestos por el Banco Mundial ese año abarcaron medidas como eliminar las barreras de acceso a la […]

  • 24 diciembre, 2019

En junio de 2017 se publicó el documento “La evolución hacia una sociedad próspera”. Dos años antes del estallido en nuestro país, el texto señaló la inminente necesidad de un proceso de reequilibrio en nuestro sistema. Los retos expuestos por el Banco Mundial ese año abarcaron medidas como eliminar las barreras de acceso a la educación y mercado laboral, estudiar la insuficiencia del plan de pensiones y la falta de cohesión social. “El acceso restringido a las oportunidades y una mayor demanda de servicios públicos de calidad, ha generado tensiones sociales y el alejamiento de la política de consenso de décadas pasadas. Las fracturas en la sociedad harán más difícil redefinir la estrategia de crecimiento y el contrato social”, apuntaba el texto. El informe también planteaba la necesidad de garantizar una educación de calidad y mejorar el acceso a trabajos bien remunerados, debido a que “se convertirá pronto en una condición necesaria para contener el impacto económico de la disminución de la población en edad de trabajar, aprovechando el talento en todos los deciles de ingresos y continuando con el aumento de la productividad laboral de una fuerza laboral en descenso”.