Nelson Daniel, dibujante de cómics, en menos de un año pasó de ser el ilustrador del famoso escritor estadounidense a encargado de traer de regreso al legendario Juez Dredd, uno de los personajes más populares del género. Puede que no lo conozca, pero su historia es la de un tremendo talento y, también, la de un buen padre de familia. Por francisco ortega

  • 2 agosto, 2012

Nelson Daniel, dibujante de cómics, en menos de un año pasó de ser el ilustrador del famoso escritor estadounidense a encargado de traer de regreso al legendario Juez Dredd, uno de los personajes más populares del género. Puede que no lo conozca, pero su historia es la de un tremendo talento y, también, la de un buen padre de familia. Por francisco ortega

"A Stephen King le gustó cómo está quedando y parece que va a escribir un prólogo especial para la recopilación en tapas duras que IDW (editorial norteamericana de cómics, hoy tercera en el negocio tras Marvel y DC) va a lanzar a principios de agosto”, me cuenta Nelson Daniel (36) en una conversación en Antofagasta hace un par de meses.

Comemos hamburguesas mientras hablamos de la exposición que tenemos mañana.

Para empezar, hay que aclarar algunas cosas. Uno: con Nelson Daniel nos conocemos desde hace más de diez años, hemos trabajado juntos, somos amigos y tenemos cercanos en común. Dos: Nelson es mi coautor en 1899, la novela gráfica que publicamos en 2011 y que debiera continuar en 2013 con dos secuelas: 1959 y 2099. Tres: aunque pueda parecerlo, esta no es una entrevista de amigos, sino el retrato de un gran artista. Cuatro: Nelson acababa de terminar Road rage: Throttle, novela gráfica coescrita por Stephen King junto a su hijo Joe Hill y basada en un relato de Richard Matheson (Soy Leyenda). Por si no les suena, es el mismo cuento en el que Steven Spielberg se inspiró para El duelo, su largometraje debut.

Decir que mi colega comiquero acaba de pasar a las grandes ligas sería quedarse corto. “Parece que King retrasará los planes de 1899”, le comento medio en serio, medio en broma.

Hace dos semanas, en otra reunión, me cuenta en exclusiva que ha sido escogido por IDW para hacerse cargo de los lápices y colores de la nueva serie del juez Dredd, el clásico personaje creado por el escritor John Wagner en 1977 y que protagonizara una película estelarizada por Sylvester Stallone en 1995. El nuevo cómic es parte de un gran relanzamiento que, por un lado, incluye las historietas de Daniel, con guion de Duane Swierczynski y por otro una nueva adaptación fílmica, titulada simplemente Dredd, escrita y producida por Alex Garland (La playa, Exterminio) con Karl Urban (El Señor de los Anillos, Star Trek), como el enmascarado juez y ejecutor de la futurista Megacity 1.

Tal vez no muy popular por estos lados, pero habitual en cualquier lista de grandes personajes del cómic, el británico Dredd está a la par de Superman, Batman o El Hombre Araña. Por lo mismo, que un chileno como Daniel se haga cargo de su arte deja en claro tres puntos: su gran talento, la buena salud de la narrativa gráfica nacional y la tremenda calidad de nuestros ilustradores. Daniel se suma a a Gabriel Rodríguez (Locke & Key) en las grandes ligas de la industria gringa, mientras Félix Vega hace lo propio en Europa. ¿Una exportación no tradicional? No en vano la embajada chilena a la Feria del Libro de Guadalajara incluye por primera vez a un grupo de comiqueros. Algo está cambiando en el ambiente.

-¿Cómo explicas el gran momento que pasan tú y otros nombres del cómic chileno? ¿Un golpe de suerte?
-No. Es producto de años y años de trabajo. De días sin parar, de sacarse la cresta por algo en lo que uno cree. Y también de recuperación histórica: recordemos que Chile en los 50 y 60 fue potencia mundial de esta industria. Ahora dibujamos personajes como Dredd; pero antes, desde acá, se realizaban para todo el mundo de habla hispana las revistas de los personajes Disney. Es básicamente lo mismo.

-¿Cómo te escogieron para el juez Dreed?
-Chris Ryall (editor en jefe de IDW) me preguntó por mail si me gustaba el personaje, yo le envié de vuelta un dibujo hecho hace años. Me dijo: te conocemos ilustrando con motos y desierto (Road rage), con selva (The cape 1969), ¿qué tal la ciudad y el futuro? Lo mío es el arte completo de la serie regular, 16 páginas, mientras que las leyendas del cómic Paul Gulacy y Jim Starlin estarán en los relatos paralelos.

-Juez Dredd será tu cuarto trabajo para IDW. ¿Cómo llegaste a la editorial?
-A través del dibujante Zach Howard (Alien, Spider-Man) que descubrió mi arte por internet. Me contactó y me pidió que coloreara una portada de G.I Joe, después dos y finalmente un one shot (unitario) llamado The Cape, que acabó convertido en serie regular y que fue mi primera labor completa para la editorial. The Cape se basa en una historia de Joe Hill, hijo de Stephen King que trabajaba con Gabriel Rodríguez en Locke&Key y así se fueron dando las cosas…

-¿Cosas como trabajar con Stephen King?
-Imagínate lo que sentí cuando vi la portada de Road rage que decía: Matheson, King, Hill, Daniel… ¡Uf, es potente que tu apellido este en la misma hoja, un sueño! Un dato extra: fue King quien aportó el diseño del camión de Throttle, estuvo muy involucrado en el cómic, de hecho fue el primero que escribió él. Además le gustó mi trabajo. La historieta agotó preventas y fue best seller.

Robotech y el perro Lipigás
Mientras la mayoría de los artistas del cómic pasa de este arte gráfico al cine, Nelson Daniel hizo el camino a la inversa; de la publicidad y las películas volvió a lo básico, la tinta y el papel. Buena parte de sus casi veinte años de vida profesional ha estado dedicada al diseño de personajes y de arte para comerciales y filmes dentro y fuera de Chile. En la pantalla grande su obra más reconocible pudo verse en Promedio rojo y Santos, ambas de Nicolás López, cuya dirección de arte estuvo entera a cargo suyo.
-¿Es verdad que Santos casi te mata?

-Sí, luego del rodaje fui a España a seguir trabajando en toda las post producción de la película; tenía úlceras que me causaban dolor estomacal, pero era pasajero, ya estaba acostumbrado. En Coruña esa úlcera se hizo un agujero y perdí casi el 70% de la sangre de mi cuerpo, tuve un paro respiratorio y luego en coma una semana… no lo cuento dos veces.

Fuera del trabajo con López, Daniel ha realizado bocetos para Machete de Robert Rodríguez y dos proyectos de gran envergadura que aun no se concretan: el reinicio de Los cuatro fantásticos, cuya filmación fue oficialmente anunciada en la última ComicCon de San Diego (y estará a cargo de Josh Trank, el mismo de Chronicle) y Robotech, un sueño añorado por millones de fanáticos alrededor del mundo.

“Para Cuatro Fantásticos trabajé en una de las propuestas. Honestamente no sé qué habrá pasado con eso, posiblemente haya cambiado del todo. Lo que hice fue diseñar a los malos de la historia, los Skrulls, sus trajes, naves, además del laboratorio de Reed Richard”.

-¿Qué pasa con Robotech?
-Dudo que se concrete, al menos no por ahora. Realicé un par de concepts, pero en una etapa muy inicial del proyecto.
Lo curioso es que fuera del comic, el cine y la animación, Nelson tiene además algunos de los logros publicitarios más premiados de Chile. Es más, puede que usted como lector de Capital antes de este artículo no tuviera idea del Juez Dredd, pero de seguro conoce a la creación más famosa de Daniel.

-¿Es verdad que el Perro de Lipigas es tuyo?
-¿Puedo no contestar a eso? (risas).

Un niño llamado Lucca
Lucca es la obra más personal de Nelson Daniel, una novela gráfica autobiográfica coescrita junto a su mujer Pilar Palacios en la que relatan cómo es el mundo a través de Lucca, el hijo menor de ambos, diagnosticado con autismo severo. “Los médicos nos dijeron, tal como contamos en el libro, que debíamos acostumbrarnos, ya que nuestro hijo iba a ser un mueble toda la vida”.

La obra, publicada por OchoLibros en 2010, relata cómo un cambio de dieta y forma de vida le ganó a la medicina tradicional haciendo de Lucca un niño más que normal.

-¿Cómo surgió la idea de trabajar con la historia de tu hijo?
-Una vez que Lucca ya estaba casi recuperado se le escapó una frase que nos hizo recordar su pasado. En ese momento decidimos documentar esos años de lucha y la mejor manera de hacerlo, la más honesta, fue a través del dibujo. Un proceso muy personal y difícil, pero totalmente necesario para poder seguir adelante, ahora desde otro sitio. Como familia estamos muy vinculados con Bioautismo, grupo de padres que luchan por sacar a los niños de su condición a través de la intervención biomédica. Estamos juntando firmas para que se reanude el proyecto de ley que elimine el Timerosal de las vacunas en Chile, pero que lamentablemente está detenido, como tantas cosas en este país. Es urgente, porque esas vacunas son una de las principales causas de autismo en niños. En una de esas…

-¿Qué?
-Una tontera… en una de esas debiera pedirle ayuda al Juez Dredd para acelerar la causa. Eso es lo bonito de trabajar con superhéroes, allá dentro vives en un mundo mejor.

The Cape
Antes de Juez Dredd y Road rage, Nelson hizo los colores para The Cape, miniserie escrita por Jason Ciaramella con lápices de Zach Howard la cual el año pasado estuvo nominada a los Eisner (los Oscar del cómic) en la categoría mejor número unitario. The Cape es una suerte de anti-cómic de superhéroes que relata la historia de una capa con facultades extraordinarias que dota de estas facultades a sus portadores pero también les acarrea maldiciones de todo tipo. Tras el éxito de este número, IDW encargó una miniserie y luego una precuela: The Cape 1969, en la cual Nelson se encargó del dibujo y el color. "Es el origen de los poderes de la capa, todo ambientado en Vietnam. Trabaja básicamente el mismo equipo que The Cape. Aunque yo me encargué de los interiores, Zach continuó con las portadas", explica.