“No había opción. Con la crisis social encima, abrir el camino constitucional era la última oportunidad para salvar la institucionalidad”, dice un dirigente de la UDI al explicar por qué los guardianes de la Carta Fundamental de 1980 optaron por ceder. Por eso la noche del martes 15 de noviembre, cuando el senador Juan Antonio […]

  • 9 diciembre, 2019

“No había opción. Con la crisis social encima, abrir el camino constitucional era la última oportunidad para salvar la institucionalidad”, dice un dirigente de la UDI al explicar por qué los guardianes de la Carta Fundamental de 1980 optaron por ceder.

Por eso la noche del martes 15 de noviembre, cuando el senador Juan Antonio Coloma negoció mano a mano una fórmula con Gabriel Boric, no lo hizo solo, sino que con el apoyo telefónico de Pablo Longueira. Tanto el ex presidente de la UDI como otros dirigentes emblemáticos de ese mundo -casi todos seguidores de Jaime Guzmán- consideran que desde el punto de vista estratégico, la derecha tiene que hacer el mismo camino que hizo la ex Concertación cuando decidió inscribirse en los registros electores y jugar en la cancha que había a fines de los años 80.

Hoy, la orden del día es asegurar el “chasis constitucional”. Para eso, sectores de la UDI ya contactaron a concertacionistas con el fin de activar una red de antiguos dirigentes políticos que jugaron roles claves en la década del 90 en adelante. “Necesitamos que la gente que esté en la convención constituyente sea sensata, moderada. Que sepa llegar a acuerdos”, dice un ex parlamentario.