“Tengo una obsesión; todos los días dedico una hora a investigar distintos fondos y concursos por el mundo, y postulo”, cuenta el ingeniero informático Iván Páez Mora, fundador y CEO de la plataforma Kappo Bike. Esa perseverancia y constancia explican el éxito que ha tenido esta aplicación que, combinando juegos y analítica, busca incentivar el […]

  • 13 septiembre, 2018

“Tengo una obsesión; todos los días dedico una hora a investigar distintos fondos y concursos por el mundo, y postulo”, cuenta el ingeniero informático Iván Páez Mora, fundador y CEO de la plataforma Kappo Bike. Esa perseverancia y constancia explican el éxito que ha tenido esta aplicación que, combinando juegos y analítica, busca incentivar el uso de la bicicleta en la ciudad. La idea surgió a fines de 2013, cuando estaban de moda los juegos Angry Birds y Candy Crush, y considerando que entre 50 y 70 millones de personas estaban invirtiendo un promedio de dos horas diarias en ellos, Páez pensó que utilizando ese hábito se podía, literalmente, transformar el mundo. Kappo Bike partió como una a que pretendía cambiar el comportamiento de los usuarios a través de técnicas de gamificación; ganando puntos con cada viaje registrado de manera de ir subiendo de nivel, entre otras cosas. Cuatro años después ya tienen 60 mil usuarios en el mundo y están presentes en varias ciudades estratégicas, pero cuando comenzaron a presentar la idea en Chile, no tuvieron demasiada recepción. Sonaba como algo futurista y abstracto. Gracias a la costumbre de Iván de buscar alternativas, el gobierno de Dinamarca los eligió para un programa de incubación para startups. El plan inicial era instalarse allá tres meses y madurar la a, pero finalmente resultó ser un año. “Me dediqué a estudiar su cultura y entender cómo lograron ser el mejor país del mundo para andar en bicicleta. Dinamarca hace 30 años era igual que Chile, lleno de autos y autopistas”, cuenta. El resultado fue todo un éxito: en dos años se logró aumentar en un 23% la cantidad de niños que van al colegio en bicicleta. La idea central de Kappo Bike es que la información de los recorridos de cada usuario se traspase, de forma anónima y agregada, al gobierno, para poder entender cuáles son las preferencias y necesidades de los ciclistas urbanos locales y elaborar así políticas públicas más eficientes. La empresa ha recibido múltiples premios y reconocimientos; la UNESCO los distinguió en 2015 como una de las 10 tecnologías con más potencial para cambiar el mundo. Actualmente se mantienen trabajando en distintas innovaciones: crearon un premio para empresas que se llama Cool Place to Bike, también están trabajando en “Kappo Parking” y de aquí al 2020 pretenden tener circulando su propia criptomoneda denominada “BikeCoin”, que podría ser traducida a dinero real.