Tras poco más de dos décadas trabajando en la industria tecnológica y en multinacionales como AT&T y SAP, hace tres años Eugenio Pies decidió dar vuelta la página y fundar su propia empresa. No fue un camino fácil. Tuvo que echar mano a los ahorros de toda su vida y armarse de valor para funcionar […]

  • 12 mayo, 2009

Tras poco más de dos décadas trabajando en la industria tecnológica y en multinacionales como AT&T y SAP, hace tres años Eugenio Pies decidió dar vuelta la página y fundar su propia empresa. No fue un camino fácil. Tuvo que echar mano a los ahorros de toda su vida y armarse de valor para funcionar desde una oficina virtual, habitualmente instalada en alguno de los Starbucks de Santiago. Su idea desde un principio era aprovechar el conocimiento que había adquirido en orientar a las empresas en la confección de sus sistemas de planificación de recursos, un buen nicho para dar pasos propios. El tiempo le demostró que no estaba equivocado. Llevaba poco más de un año funcionando cuando encontró socios y decidió unirse a MVC Americas, dando origen al nombre que hoy lleva la firma: Alynea-MVC.

Pies describe a la compañía como una empresa de soluciones y consultoría dedicada a apoyar el ciclo de vida de los sistemas de información de una empresa. “El objetivo es que nos reconozcan por la capacidad de mantener alineadas sus aplicaciones informáticas con las necesidades del negocio. Y buscamos hacerlo a costos y riesgo a escala de la economía chilena”, explica. Esto último es especialmente relevante, ya que una gran parte de las multinacionales habitualmente trabaja con conceptos globales que no se aplican a la realidad de cada país.

La mayor novedad que tienen por estos días es el plan que desarrollan en el Hogar de Cristo, donde trabajan en estrecha colaboración con la gerencia general comandada por Susana Tonda. La idea allí es dar un cambio en la orientación que tiene esta fundación, para ser administrada más desde un punto de vista empresarial, lo que ayudará a mejorar considerablemente su gestión.

Pero la historia no para ahí: detrás de Alynea-MVC existen al menos otros 20 clientes de destacada trayectoria nacional, entre los que figuran Hortifrut, Enap, CMPC, BCI, Tucapel, Marinetti Packaging, Concha y Toro y Kaufmann, entre otros.

En la firma se desempeñan hoy 55 consultores y el 80% de su facturación proviene precisamente de los clientes recurrentes. Tan bien les ha ido, que a abril de este año ya han vendido el equivalente al 60% de todo lo facturado en 2008. “Hoy estamos concentrados en Chile, en el flujo de caja y en mantener muy contentos a nuestros clientes actuales”, cuenta.