Farmacias Knop se las trae. En los próximos cinco años duplicará el número de locales que tiene entre Viña y Puerto Montt. Un salto con el cual pretende más que consolidar los doce años que llevan a la cabeza de la medicina natural en Chile y, de paso, convertirse en actor de peso en la industria local. Una historia que empezó a escribir un ingeniero alemán que viajó desde Hamburgo a Chile a trabajar en la Papelera y que hoy tienen a varios chilenos tomando pastillitas.

  • 1 agosto, 2012

Farmacias Knop se las trae. En los próximos cinco años duplicará el número de locales que tiene entre Viña y Puerto Montt. Un salto con el cual pretende más que consolidar los doce años que llevan a la cabeza de la medicina natural en Chile y, de paso, convertirse en actor de peso en la industria local. Una historia que empezó a escribir un ingeniero alemán que viajó desde Hamburgo a Chile a trabajar en la Papelera y que hoy tienen a varios chilenos tomando pastillitas. Por Catalina Allendes E. Foto, Verónica Ortíz.

-Con el crecimiento que están teniendo, ¿se convertirán en la cuarta cadena farmacéutica a nivel nacional?
-No lo sé. No nos comparamos con las farmacias tradicionales. Somos la cadena de salud natural y homeopática más grande del país.

Con aplomo y seguridad Cecilia Pisano, gerente general de Farmacias Knop, entrega su visión de la apuesta empresarial que en los últimos doce años ha “evangelizado” al consumidor chileno sobre el uso de la medicina natural. Una tarea difícil, pero que están logrando con éxito. Si antes hablar de homeopatía era casi sinónimo de superstición y esoterismo, hoy es un método totalmente aceptado en la sociedad.

Y Cecilia Pisano tiene razón. Los Knop prácticamente no tienen competencia en este mercado. Quienes le siguen son farmacias y laboratorios mucho más pequeños, y a la velocidad que avanzan difícilmente alguien podrá alcanzarlos. Desde 2008 a la fecha, Knop lleva adelante un plan de expansión agresivo: saltó de 14 a 52 farmacias en ese periodo y la apuesta es seguir creciendo y sumar es sumar otras 48 de aquí a 2017.

Todo, con capital propio. Reinversión. Ni una gota de endeudamiento. Y de la mano de Laboratorios Knop, la otra empresa familiar que es la que elabora los recetarios que silenciosamente han ido conquistado los botiquines familiares desde 1931.

“Las farmacias nacen de la necesidad de tener un canal de comercialización propio de los productos”, admite Cecilia Pisano. Un cruce que los Knopp Pisano se reparten familiarmente. Cecilia, la madre, lidera la farmacia con Robert (34), el menor del clan, mientras que Germán Knop Valdés, el padre, comanda el laboratorio, con los otros dos hijos, Carolina (44) y Klaus (42).

Todo por la Papelera
Fue el abuelo y padre de quienes hoy llevan el negocio quien, apasionado por las plantas medicinales y la medicina homeopática, estudio ingeniería química en la Universidad de Chile, marcando el rumbo familiar.

El primer empleo de Reinaldo Knop Niederhoff fue en la tradicional Farmacia Petersen, en el corazón de Valparaíso, de la que a poco andar se hizo socio y a los 23 años dueño, dando paso a la recordada Farmacia y Droguería Alemana Knop.

Traía productos de Alemania, Francia e Inglaterra, pero emprendedor como era decidió elaborar productos propios, convirtiendo los pisos altos del local del puerto en un laboratorio de tomo y lomo. Para ese entonces la fama adquirida cruzaba las fronteras de la V

Desde 2008 a la fecha Knop lleva adelante un plan de expansión agresivo: saltaron de 14 a 52 farmacias en ese período y la apuesta es seguir creciendo y sumar es sumar otras 48 de aquí al 2017. Todo con capital propio.

región y el modesto laboratorio no dio abasto. Reinaldo Knop decidió trasladarlo a Quilpué, donde poco antes había adquirido un fundo, convirtiéndose con los años en un reconocido y querido personaje en la zona.

En Quilpué opera hasta el día de hoy, claro que ya no en los 560 metros cuadrados iniciales ni produciendo 35 mil unidades al año. Hoy, los más de 400 empleados se mueven en casi 6 mil metros cuadrados y producen 500 mil unidades al mes.

De desafíos sabía desde pequeño Reinaldo Knop Niederhoff. Fueron dos meses de navegación, cruzando el temido Cabo de Hornos, los que dieron comienzo a su historia en Chile. Su padre, Reinaldo Knop Eisernitz, un ingeniero alemán convocado por la entonces Papelera, hoy CMPC, decidió embarcarse en 1908 en un velero para cruzar el mundo e instalarse en Chile con su señora y tres hijos, convirtiéndose en un técnico clave en el traslado de la planta de papeles y cartones desde Quillota a Puente Alto, donde trabajó toda su vida.

Su hijo, claro, las emprendió por otro lado, creando un verdadero imperio de la homeopatía en Chile.

No hay oídos para ofertas
Un millón y medio de clientes al año atienden hoy las farmacias de su legado y el 50% de las ventas son marcas propias. Palto miel, leche virginal, melipass y valupass, son sólo algunos de los productos estrella de este negocio, que cruza todos los segmentos socio económicos del país.

“La tendencia del mundo es ir hacia las cosas naturales. Cada uno de nuestros locales ha sido evangelizador en los barrios en que están”, admite Robert Know. Pues si de publicidad y marketing se trata, ésta debe ser una de las cadenas farmacéutica más silenciosas del mercado.

Son 400 empleados a nivel nacional, que reciben 15 mil horas al año en capacitaciones, pues clave en el desarrollo de las farmacias ha sido la atención personalizada. “Dedicamos mucho tiempo a la atención, en buscar una solución a los problemas de salud”, sentencia Cecilia Pisano.

Solución integral en medicina natural, es el lema con que trabajan y eso, en estos tiempos, ha dado de qué hablar. Reconocen que les han hecho varias ofertas por la cadena, pero no está en los planes deshacerse de este emprendimiento familiar. “Es nuestra obra, nos hemos dedicado la vida entera a este negocio”, sostiene Cecilia Pisano. “Conocemos bien nuestro mercado, estamos muy bien enfocados y seguiremos así”, agrega Roberto Knop.

Lobby por el reconocimiento
Las ventas de Farmacias Knop en 2011 superaron los 6.500 millones de pesos y para este año la apuesta es cerrar con un incremento de 15%. De la incertidumbre económica que se vive en el mundo y eventuales repercusiones en Chile, se remiten a admitir que, hasta ahora, que han pasado por varias crisis, han sabido aprovecharlas de buena manera y seguirán en eso. “Durante la crisis de 2008, abrimos 10 locales. En general las crisis no golpean este tipo de negocios”, sostiene Cecilia Pisano, quien admite además que los precios de la medicina natural son bastante más asequibles que los tradicionales. Tampoco cuentan con crédito propio, lo que disminuye su riesgo en el mercado, dice.

-El crecimiento que han tenido ¿no amerita entrar al negocio del crédito propio como la mayoría del retail?
-No todavía, dice Cecilia Pisano. Tenemos otros caminos por los que seguir avanzando.

-¿Cuáles son esos caminos, además de la apertura de nuevos locales?
– Ampliar las líneas de productos y masificar el uso de la homeopatía hasta la salud pública, por ejemplo, donde hoy no son considerados. La homeopatía es muy importante en países como Inglaterra, Francia, España, Australia y Estados Unidos. En Europa tú te atiendes en el servicio de salud estatal y puedes escoger entre la medicina alópata y la homeópata.

-¿Y en Chile estamos muy lejos de eso?
-Acá la homeopatía no es reconocida por las isapres. Lo que nos parece bien absurdo, pues nuestros laboratorios deben cumplir con la certificación del Instituto de Salud Pública, debemos estar registrados, como cualquier laboratorio de medicina tradicional. Ahí tenemos una tarea que hacer.

“Llevamos varios años trabajando con científicos y universidades para respaldar empíricamente la eficacia de esta medicina”, agrega Robert Knop.

Cecilia Pisano admite que “son nuestros propios clientes los que están preguntando todo el tiempo por remedios para distintas enfermedades. Y eso nos motiva a estar constantemente innovando”.

Los 80 del laboratorio
Reinaldo Knop, el fundador de Farmacias Knop y Laboratorio Knop, dedicó su vida al desarrollo del laboratorio, haciéndose de un nombre bien plantado en este negocio de la homeopatía.

El año pasado el laboratorio cumplió 80 años y hartas cosas han cambiado tras la muerte del fundador en 1985. Fue su hijo Germán, médico cirujano, quien tomó las riendas del negocio que hoy se ha convertido en algo más que el laboratorio de Quilpué.

Exportaciones a Costa Rica, Venezuela, Panamá, Guatemala, Brasil y Colombia y la mayoría de los productos de fitoterapia presentes en supermercados y farmacias tradicionales, a nivel nacional, son parte de la tremenda apuesta de crecimiento. Operaciones en Perú, con Botikas Homeoperú y Droguerías Homesalud, presencia en Estados Unidos a través de Propolis Dietary Suplement y una planta de alimentos saludables forman parte también de Empresas Knop. Un verdadero holding tras la homeopatía.