Cada vez que se anuncia un nuevo rodaje de Terrence Malick el ambiente cinematográfico se conmueve. Así ocurrió con La delgada línea roja el 97 y casi una década después con El nuevo mundo, pero parece que el celebrado director se ha vuelto un experto en no llamar la atención: la prensa recién se dio […]

  • 5 mayo, 2008

Cada vez que se anuncia un nuevo rodaje de Terrence Malick el ambiente cinematográfico se conmueve. Así ocurrió con La delgada línea roja el 97 y casi una década después con El nuevo mundo, pero parece que el celebrado director se ha vuelto un experto en no llamar la atención: la prensa recién se dio cuenta que habían comenzado las filmaciones de Tree of life porque Brad Pitt y Sean Penn pagaron sus gastos de alojamiento con su propio dinero, permitiendo que la película se adaptase a un ínfimo presupuesto, muy al modo de David Lynch al rodar Inland empire. El esfuerzo tiene que valer la pena: la ambición narrativa de Tree of life comienza con la evolución del hombre y se extiende hasta el origen de la cultura indoeuropea. Malick ha tenido el proyecto en la cabeza desde los años 70 y seguramente exprimirá hasta el último centavo y energía de su equipo con tal de estrenarlo a su entero gusto