¿Qué radio en Chile se atreve a mezclar a Francisca Valenzuela con Myriam Hernández y no arruga en tocar a Víctor Jara seguido de Los Quincheros? Hay una… y resulta una grata compañía.

  • 29 julio, 2008


¿Qué radio en Chile se atreve a mezclar a Francisca Valenzuela con Myriam Hernández y no arruga en tocar a Víctor Jara seguido de Los Quincheros? Hay una... y resulta una grata compañía.

 

¿Qué radio en Chile se atreve a mezclar a Francisca Valenzuela con Myriam Hernández y no arruga en tocar a Víctor Jara seguido de Los Quincheros? Hay una… y resulta una grata compañía. Por Mauricio Contreras.

No existe otro medio de comunicación que acompañe más que la radio. Por algo, el 90 por ciento de los chilenos declara que la escucha en promedio veinte a treinta minutos diariamente. Es un mercado altamente competitivo –en FM hay 35 emisoras– y la segmentación de cada una de ellas marca su estilo y al público al cual quiere conquistar. Cuando hay estudios de opinión, los auditores no se ponen de acuerdo: la mitad quiere escuchar sólo canciones y la otra mitad necesita programas conversados que la escolten en el regreso a casa.

Hace menos de dos meses nació Radio Uno, la primera radio en frecuencia modulada que toca sólo música chilena (en el verano dio vida a La Perla del Dial, pero en AM y por Internet). Uno ocupa el 97.1 del dial y se ha transformado en una radio sin grandes pretensiones que cumple con la tarea de programar artistas nacionales. Claro que lo hace con una gran diferencia: no es una radio de peña o de fonda, sino variada.

Sus programadores han tenido el acierto de mirar más allá de sus narices y se la juegan por artistas que no tienen puntos de conexión entre sí: Gloria Simonetti cantando Gracias a la vida, para pasar a Tiro de Gracia y finalizar una media hora con Cristóbal y Cinema, el extinto grupo de Alvaro Scaramelli. Para Uno no sólo existe la música de poncho, de combate, sino que la balada, los Luis Jara, por ejemplo, y rescata el rock chileno en su pura expresión. Acá caben La Ley, Los Prisioneros, Aparato Raro, los Bunkers y todo aquel que impuso algún hit en radios. Por su señal suenan Florcita Motuda, Nicole, Cecilia, Eduardo Gatti y hasta Claudio Reyes (sí, tocan La tarde está llorando).

Radio Uno es un gran aliado en tener una buena vida. Es lo que se llama una radio de compañía, que está al lado de uno, en un almuerzo, asado, cumpleaños o en el trabajo. Las voces de Blanca Lewin y Sergio Lagos son justas y medidas y, por ahora, cuenta con la ventaja de no tener auspicios, lo que se agradece. Por momentos resulta incluso sorprendente: un jueves a las 8:35 de la mañana tocaron a Fernando Ubiergo con Yo pienso en ti, una canción que no suele ser tocada por las radios. Una joya y la ratificación de que para hacer radios jugadas hay que creer en lo que se hace.

Esta radio ha tenido un arranque expectante y veremos cómo sigue rindiendo en el resto del año. Por ahora genera una invitación: apagar la televisión y dejar en pausa los Ipod para entregarse a la parrilla de Uno, una sorpresa permanente para sus auditores y para los nuevos que tendrá.

PD: Si hubiera una queja contra Radio Uno, es la insistencia por tocar a Buddy Richard y Carlos Cabezas más de una y dos veces al día. Ojo con eso.