Por: Aldo Cerda, ActionAbility Institute CAMBIO CLIMÁTICO: CHILE AL DEBE EN SU COMPROMISO Para lograr el Acuerdo de París, cada país se comprometió a reducir sus emisiones de CO2 de acuerdo a sus propias posibilidades, y ello quedó reflejado en sus respectivas NDC (Nationally Determined Contributions). Es decir, el acuerdo prosperó sobre la base de un esquema […]

  • 22 noviembre, 2018

Por: Aldo Cerda, ActionAbility Institute

CAMBIO CLIMÁTICO: CHILE AL DEBE EN SU COMPROMISO

Para lograr el Acuerdo de París, cada país se comprometió a reducir sus emisiones de CO2 de acuerdo a sus propias posibilidades, y ello quedó reflejado en sus respectivas NDC (Nationally Determined Contributions). Es decir, el acuerdo prosperó sobre la base de un esquema de reducciones “en la medida de lo posible”.

La NDC de Chile estableció un compromiso de reducción de la intensidad de sus emisiones respecto al PIB (no de las emisiones brutas totales), de un 30% a 2030 respecto a 2007 como año base. China también tiene una NDC con base en intensidad de emisiones (reducción del 60-65% a 2030). Y ambos países comparten el ranking de peor performance de países de acuerdo con un estudio publicado en Nature Communications. El documento clasifica la ambición de los objetivos climáticos de diferentes países y nuestra política climática actual, que junto a la de China, Rusia, Argentina y Canadá, entre otros, conducirían al mundo a un aumento catastrófico de temperatura por encima de los 5ºC hacia finales de siglo.

EE.UU. y Australia están solo ligeramente por detrás, ya que ambos impulsan el aumento de la temperatura global peligrosamente por encima de los 4ºC sobre los niveles preindustriales, mientras que incluso la Unión Europea, que generalmente se considera a sí misma como un líder climático, está en camino a duplicar el umbral del 1,5ºC (el nivel que los científicos del IPCC señalan como un nivel moderadamente seguro de calentamiento).

El estudio evalúa la relación entre la ambición de cada país de reducir las emisiones y el aumento de la temperatura que se produciría si el mundo siguiera su ejemplo. En América Latina, todos los países –con la excepción de Panamá, Ecuador y Perú–, tienen NDC compatibles con los objetivos climáticos más ambiciosos.

El mensaje es inequívoco para Chile: es incompatible ser uno de los países con mayor vulnerabilidad a los efectos del cambio climático, arriesgando el bienestar de la mayor parte de su población y la viabilidad de buena parte de su industria alimentaria exportadora, y tener objetivos de política climática tan limitados. Un tópico relevante al momento de discutir la Ley de Cambio Climático.

ENCUENTRO MUNDIAL DE EMPRESAS B EN CHILE

Del 13 al 16 de noviembre se realizó el primer encuentro mundial del Movimiento B en Frutillar, con más de 1.000 participantes, reflejo de su acelerado crecimiento en los últimos años.

El origen de los B Corps se da en EE.UU., como respuesta alternativa a los C Corps, donde la responsabilidad fiduciaria de sus directores se concentra en la maximización de las utilidades. En el sistema B, junto con promover la creación de valor económico como fuente de bienestar, hay incorporación específica de criterios sociales y ambientales en la evaluación de su quehacer.

El pertenecer a la comunidad B abre a las empresas a una forma de verificar y transparentar sus impactos en la cadena de valor, lo que ayuda a legitimar la naturaleza de sus negocios y actividades, lo que es crecientemente atractivo para las empresas de mayor tamaño que enfrentan a diario ese tipo de escrutinio. En el encuentro en Chile fue evidente la intención de sus organizadores en ampliar el alcance del movimiento a compañías de mayor tamaño. Sin embargo, una serie de barreras institucionales y prácticas han hecho difícil que empresas multinacionales y aquellas que cotizan en bolsa obtengan la certificación B, y para ello, sus promotores están estableciendo un Consejo Asesor de Multinacionales y Mercados Públicos.

Es de esperar que el resultado sea la incorporación del sistema B al mainstream del ecosistema de negocios: es una forma de sincretismo que amplía la noción de valor, y poner a la fuerza del mercado en esa dirección solo representa beneficios para la sociedad en su conjunto.