Duras críticas a su gestión en la industria aérea ha recibido últimamente el grupo español operador de turismo Marsans, dueño de Air Comet, Spanair y, hasta hace unas semanas, de Aerolíneas Argentinas. Según la prensa española, los dardos apuntan a la gestión de la compañía, poniéndose en la mira la carrera de gestores de sus […]

  • 6 agosto, 2008

Duras críticas a su gestión en la industria aérea ha recibido últimamente el grupo español operador de turismo Marsans, dueño de Air Comet, Spanair y, hasta hace unas semanas, de Aerolíneas Argentinas. Según la prensa española, los dardos apuntan a la gestión de la compañía, poniéndose en la mira la carrera de gestores de sus controladores Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual. Se les acusa de haber hundido a Spanair, poniendo en aprietos al grupo sueco SAS, que tras perder dinero, la puso en venta sin éxito. Luego vino Aerolíneas Argentinas, para cuyo reflotamiento el gobierno español de Aznar les cedió 758 millones de dólares. Pero ante la falta de despegue de la firma, el gobierno argentino decidió nacionalizar la compañía. Ahora dicen que le toca el turno a Air Comet, compañía que con el peak de las vacaciones en España ha comenzado a sumar motines en el aeropuerto de Barajas por retrasos en sus vuelos, especialmente aquellos con destino a Chile.

En tanto, con la re-estatización de Aerolíneas, la prensa argentina ha empezado a destapar parte del sumario de investigación que se lleva a cabo un juzgado de Madrid contra los controladores, por desvío de fondos públicos, delito fiscal y estafa procesal.