Fue, por lejos, el discurso más esperado. Incluso ayer varios medios internacionales se refirieron a Draghi como el hombre más poderoso del mundo por tener en sus manos el futuro de la Unión Europea. Hoy la especulación terminó luego que el presidente del Banco Central Europeo -BCE- anunciara lo que todos estaban esperando: la compra […]

  • 6 septiembre, 2012

Fue, por lejos, el discurso más esperado. Incluso ayer varios medios internacionales se refirieron a Draghi como el hombre más poderoso del mundo por tener en sus manos el futuro de la Unión Europea. Hoy la especulación terminó luego que el presidente del Banco Central Europeo -BCE- anunciara lo que todos estaban esperando: la compra ilimitada de bonos.

A pesar del optimismo de la UE por el anuncio, el líder del BCE advirtió que la compra será bajo estrictas condiciones de modo de “evitar escenarios destructivos”. Por lo mismo, según informó elEconomista, la transacción se realizará en el mercado secundario para “salvaguardar la transmisión de la política monetaria en todos los países del euro”.

Además, el presidente de la entidad bancaria explicó que la compra de deuda soberana se centrará en los vencimientos entre uno y tres años, que no habrá preferencia sobre el resto de bonistas y -lo más esperado- que no se impondrán límites a las compras en tiempo ni en cantidad.

Por otro lado, la institución confirmó que mantendrá estables los tipos de interés del euro en su mínimo histórico de 0,75%, de modo de darle una pequeña ayuda a la economía de la zona euro, la que se estima se contraerá en un rango de entre 0,6% y 0,2% en 2012.

Finalmente, Mario Draghi hizo un llamado a los gobiernos a estar listos para activar mecanismos de rescate cuando existan riesgos o situaciones extremas y pidió su adhesión a los compromisos y rescates, ya que son condiciones necesarias para la intervención del BCE.

Con esto, la entidad financiera obliga a España e Italia a pedir el rescate y a someterse a las políticas de autoridad, ya que de otro modo, el BCE no accederá a la compra de su deuda.

Por ahora la economía mundial queda a la espera de la respuesta de los mercados y de los gobernantes de los países más afectados. Sin embargo, el hecho que se cumplieran las medidas especuladas podrían ser un buen presagio.

Revise más detalles de los anuncios hechos por el presidente del BCE en elEconomista