La clásica variedad italiana, famosa en el mundo por los grandes vinos de Barolo y Barbaresco, llega en dos versiones locales.

  • 15 mayo, 2008

La clásica variedad italiana, famosa en el mundo por los grandes vinos de Barolo y Barbaresco, llega en dos versiones locales.

 

 

BOTALCURA NEBBIOLO 2005, VALLE DEL MAULE.

Después de muchos experimentos frustrados, el enólogo Philippe Debrus tuvo que actuar con modestia y dejar que la tierra y el clima hablaran. “No se saca nada con repetir las técnicas europeas. En Chile los libros de viticultura hay que leerlos al revés”, dice para explicar el largo proceso de aprendizaje que tuvo con la cepa italiana plantada en 1996 en unos terrenos de Pencahue. Además de regar por goteo en los meses más calurosos, agregó un 14% de carignan para dar color y mayor acidez. El resultado es un “nebbiolo a la chilena”, en palabras de su enólogo. Un tinto con aromas a fruta negra y tabaco, que en boca todavía es algo salvaje, sin ser agresivo. Debería calmarse con el tiempo, pero hoy mismo puede acompañar comidas intensas como aves y carnes de caza. 22 mil pesos.

 

 

CREMASCHI FURLOTTI RESERVA PRIVADA NEBBIOLO 2004.

Valle del Maule. Rodrigo González, enólogo de la viña maulina, reconoce que nunca ha estado en Italia y que su primer encuentro con los Barolo fue en una degustación en Francia. Pero es un tipo estudioso y se obsesionó con la cepa del Piamonte, y hoy habla de ella con propiedad. No le costó mucho convencer a los dueños, de origen italiano, de aventurarse con ella, aunque varias veces estuvieron a punto de desechar la idea. El vino era demasiado agresivo, casi intomable. Sin embargo, González, con paciencia y rigor, logró domarlo y hoy este nebbiolo sobresale por su carácter grato, que invita a beber con generosidad. Con notas a cerezas secas, y una acidez que augura un buen pasar, será perfecto para acompañar cocina italiana como un osobuco con risotto al azafrán. Y su precio, alrededor de 11 mil pesos, lo hace una opción menos onerosa para conocer la cepa.