En un estudio publicado en el Journal of Neuroscience, los investigadores usaron tres tipo de escáner cerebrales para examinar la actividad y las ondas del cerebro asociadas a aprender una nueva tarea motora. “Dormir no es perder el tiempo”, concluyó el académico de la Universidad de Brown, Masako Tamaki, uno de los autores del estudio […]

  • 22 agosto, 2013

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En un estudio publicado en el Journal of Neuroscience, los investigadores usaron tres tipo de escáner cerebrales para examinar la actividad y las ondas del cerebro asociadas a aprender una nueva tarea motora.

“Dormir no es perder el tiempo”, concluyó el académico de la Universidad de Brown, Masako Tamaki, uno de los autores del estudio realido de forma conjunta con la Universidad Nacional de Taiwán, la Universidad Estatal de Arizona, la Universidad de Boston y el Hospital General de Massachusetts.

15 personas participaron en el estudio. Durante tres noches, se les pidió a todos que durmieran de forma normal, mientras se les realizaba un escáner  para medir las oscilaciones cerebrales y las fases del sueño.

En el cuarto día, se les enseñó a los participantes una actividad motora que tenía que ver con mover los dedos de su mano no dominante. Algunos fueron a dormir, se les realizó el escáner, y tras despertarlos se les pidió que hicieran el ejercicio de nuevo, mientras a otros se les prohibió que durmieran. Aquellos que durmieron realizaron el ejercicio mucho mejor que el resto.

Al quinto día, todos los participantes fueron nuevamente analizados con el escáner. Los científicos descubrieron que las personas a las cuales se les permitió dormir, presentaron cambios en dos tipos de ondas cerebrales: fast-sigma y delta. Éstas influirían en la actividad motora.

El estudio demuestra que dormir puede ser muy beneficioso para aprender nuevas tareas como tocar un instrumento musical.

Revise el artículo completo en el Huffington Post.