Con 32 años, el diputado RN es el más joven que preside la Cámara desde el regreso a la democracia. Esta es historia, su estilo y sus redes.
Por Sofía Prat y María José Gutiérrez

  • 8 abril, 2020

El embajador chileno en Buenos Aires, Nicolás Monckeberg, recuerda el día que Diego Paulsen – elegido ayer presidente de la Cámara de Diputados- llegó a RN: acababa de titularse de abogado en la UAI y apareció en la sede de Antonio Varas pidiendo trabajar de practicante en la bancada. Monckeberg, en ese entonces diputado por el distrito 18, lo apadrinó porque “era lo mejorcito de los dirigentes jóvenes del partido: muy observador, intuitivo, e inteligente”, relata.

Paulsen había llegado a Santiago en 2006, después de egresar del Greenhouse School de Temuco. Paralelo a su labor política en RN, se hacía cargo del negocio maderero y aserradero familiar. “Llegaba amargado porque lo amenazaban con quemas, vivía pendiente de los camiones que no podían llegar”, relata el ex ministro. El fundo El Porvenir, propiedad de su familia desde 1880, estaba ubicado en plena zona de conflicto mapuche. Por eso, tanto Paulsen como sus parientes descansan -todavía- con escopetas a la mano para disparar en caso de ser atacados.

En esos años, Carlos Larraín presidía Renovación Nacional, una época que se recuerda en el partido con muchas peleas internas. Paulsen ubicó rápidamente junto al grupo “liberal” de la tienda, al alero de los dos Monckeberg -Cristián y Nicolás- y Joaquín Godoy.

De asistente pasó luego a asesor parlamentario. Hasta que con 26 años recién cumplidos, les dijo: “Quiero ser candidato por el distrito 49. Voy a ir a las primarias del partido y después le voy a ganar a la Enrique Estay”, el diputado UDI en ejercicio que iba a la reelección”. Corría 2013.

“Todos lo consideraban muy voluntarista porque salvo el talento intelectual era muy cabro en un distrito que era difícil porque la UDI tenía un diputado y RN tenía otros candidatos para hacerle la pelea”, relata Monckeberg.

Sin embargo, contra todo pronóstico, Paulsen ganó la primaria en la zona de Galvarino -de donde es oriundo-, y luego desplazó a Estay. Dicen que fue clave su apellido: los Paulsen son una reconocida familia en la IX región. Cuatro años más tarde fue reelegido, con el 22,6% de los sufragios.

Epicentro mapuche

En el parlamento aseguran que Diego Paulsen no es el más locuaz, pero que no tiene problema para “decir las cosas de frente”. Dicen que tiene un estilo campechano, que es talentoso para el fútbol -juega de delantero en el equipo del Congreso, “aprovecha su tamaño para cabecear y correr”, relatan -; que es bueno para hacer asados e innova constantemente con nuevos cortes; y que es muy cercano y leal al gobierno. Gonzalo Winter (FA) agrega que “es una persona bien posicionada en la derecha, muy conservadora y con una visión clara de las ideas que defiende”. Además, señala, es conciliador: “Si unos diputados quieren que una reunión sea a las 9 de la mañana y otros a las 9 de la noche, él propone que se haga a la hora de almuerzo”, ejemplifica.

Diego Schalper (RN), agrega: “Es experto en hacer que la gente colabore en soluciones”. Por eso, dice, Sebastián Piñera le pidió ser intendente de la Araucanía, cuestión que finalmente no se concretó, ya que constitucionalmente los parlamentarios no pueden dejar sus cargos para ser jefes regionales.

En el verano de 2015, el campo en Galvarino fue incendiado 22 veces, y 800 hectáreas fueron arrasadas intencionalmente. En el Parlamento aseguran que por ese motivo Paulsen se ausentó en varias sesiones: tenía que estar a cargo de proteger el campo. Y agregan otro dato: durante mucho tiempo anduvo con protección de la PDI.

“Él proviene de plena zona mapuche”, señalan. Por eso, para la discusión de la ley de cuotas para pueblos originarios en el proceso constituyente, Paulsen junto a Desbordes, jugó un rol clave en el impulso de la propuesta de RN que apoyaba la reserva de escaños.

En el partido dicen que aunque en un comienzo no era cercano al presidente del RN -cuando éste era parte del ala “larrainista”-, desde que Desbordes asumió la presidencia del partido, sí lo es. De hecho, él lo propuso para competir con Gabriel Silber en la elección que se llevó a cabo ayer. Pese a que el partido pensó en llevar a una candidata mujer en un comienzo, esta opción fue luego descartada porque ninguna contaba con el apoyo irrestricto de la UDI, tras las diferencias en la votación de la ley de paridad. Paulsen, en cambio, como jefe de bancada, concitaba más unidad.

El restorán

Casado con María Valentina García, Diego Paulsen ha tenido que pasar la cuarentena separado de su familia. “Lo tienen viviendo con unos parientes en Temuco, mientras que su mujer y sus dos hijos -tiene mellizos- están en el campo”, asegura un cercano al parlamentario. “Así no contagia a los niños porque él ha seguido con su labor legislativa y en terreno”, agregan. A ella le prometió también que no irá a la reelección, cuentan.

En la capital de la región de la Araucanía, García tiene un restorán de pastas, llamado Mercato, que es reconocido en la zona por “tener la mejor cata de vinos”.

En el parlamento es especialmente cercano con Andrés Longton, porque fueron juntos asesores; además de Harry Jürgensen, Alejandro Santana, Frank Sauerbaum y Ramón Galleguillos; los diputados que alojan en Valparaíso, explica un congresista.

La foto

Si bien fue una sorpresa que ayer resultara electo presidente de la Cánara en reemplazo de Iván Flores, hay conciencia en el bloque oficialista de que “es difícil que se mantenga por mucho tiempo en el cargo”, asegura un parlamentario UDI. Esto porque la oposición esta evaluando una moción de censura, para la cual cuenta con mayoría.

De todas formas, Desbordes cuando lo invitó a competir la semana pasada le dijo: “Aunque estés un día en el cargo, tienes derecho a la foto en el pasillo de los presidentes”.