Es periodista y escritora, autora del conjunto de cuentos Quiltras. Con su confesa admiración por Roberto Bolaño, ella propone cinco títulos que, de algún modo, dialogan con la poesía.

  • 23 abril, 2019

Hace pocos días Arelis Uribe publicó el fanzine ‘Cosas que pienso mientras fumo marihuana’, el cual consiste en una antología de tweets de ella. Dice que normalmente le gustan todos los libros que lee, por lo tanto, su manera de elegir sus recomendaciones es simple: “Son los últimos cinco que leí”.

Los perros románticos (Roberto Bolaño)

“Últimamente quiero rodearme de poetas, conocerles, leerles, admirarles. Es que de todas las artes, la literatura, y de toda la literatura, la poesía es superior por su capacidad de develar profundidades cósmicas con palabras diminutas. A Bolaño lo leo de chica, nunca dejaré de leerlo, lo busco con el mismo afán con que él buscaba a Borges: leyéndolo varias veces, hasta descifrarlo. Ahora empecé este libro de sus poemas, el más clásico de sus libros de poemas. Y ¡ay!: el Bolaño poeta no tiene nada que envidiarle en belleza y violencia al Bolaño narrador.”

Las muertas (Jorge Ibangüengoitia)

“Me lo prestaron hace tiempo y recién lo agarré. Es hermoso. Es una novela-crónica mexicana, llena de situaciones absurdas que están a un milímetro del realismo mágico sin llegar a serlo. La historia es una ficción absolutamente verosímil del absurdo. Me gusta porque la historia se desflora como una alcachofa, hoja por hoja. Y porque usa una frase (“Lo que ocurre después es confuso”) que se la he leído a Bolaño en más de un libro.”

Paisajes (Macarena Araya Lira)

“Lo presenté hace dos semanas. Qué libro más bello. Es novela pero a la vez un conjunto de cuentos. Es poesía, narrativa, crónica y es la historia de Chile en pedacitos que aparecen en el río Mapocho. La autora escribe muy bien, su libro es ágil, lúcido e inteligente. Su prosa te hace sentir en una película de acción situada en la infancia, una película cuyas batallas son perder a tu papá, disfrutar la lluvia, echar de menos a alguien, odiar a Pinochet.”

En este país penan (Manuel Paredes Parod)

“Es un libro de poesía hermoso, hermoso, hermoso. Primero, el cariz de los poemas. Manolo Paredes fue preso político, militante comunista, niño y joven de barrio miseria. En cada poema se derraman esas heridas. Escribe: “Los árboles pobres sufren / la misma sed de la gente pobre”. Además, el libro es una autoedición que copia tal cual el formato físico de los mini libros Quimantú, en tamaño, diseño y política.

Mujer de verso en pecho (Gloria Fuertes)

“Me lo regaló una amiga para mi cumpleaños. Feliz de leer a Gloria Fuertes porque ando sedienta de poetas y porque me gustan los libros de Blackie Books y había visto uno de ella. Me gusta que su poesía rima, que es juguetona y media infantil en el uso sencillo y redundante del lenguaje. Me gusta que sus poemas son breves, casi tweets. Es honesta y fuerte y valiente en su ternura. Y muy española, en el dolor de la guerra y de la pobreza, que quizá son los únicos dolores que conoce la tierra.”