Está bien enredado el panorama de la Unión Española, que encabeza Salvador Calera. Por un lado, está el ex candidato presidencial Joaquín Lavín, que junto a una serie de figuras del mundo político está ofreciendo cerca de 2,5 millones de dólares por el 80% de las acciones. Por el otro, un grupo de empresarios ligados […]

  • 23 marzo, 2007

Está bien enredado el panorama de la Unión Española, que encabeza Salvador Calera. Por un lado, está el ex candidato presidencial Joaquín Lavín, que junto a una serie de figuras del mundo político está ofreciendo cerca de 2,5 millones de dólares por el 80% de las acciones. Por el otro, un grupo de empresarios ligados a la colonia –Juan Cueto entre ellos– que quiere hacer lo imposible para que el club no pase a manos de “foráneos”.

Lo único claro hasta ahora es que Unión Española tiene sobre sus hombros un peso financiero difícil de rebajar. Son, ni más ni menos, 3.000 millones de pesos que en su momento –dicen– fueron gestionados ante el mismísimo Emilio Botín, presidente del grupo Santander, con la idea de inyectar capital a la agrupación deportiva. El problema, dicen fuentes cercanas, es que los vencimientos están cerca, y por eso las ofertas sobre la mesa no pudieron llegar en mejor momento.