Durante años se habló de España como la meta económica a la cual nuestro país debía aspirar. Sus actuales 27 mil dólares de ingreso per cápita aproximado, medido según paridad de compra, conseguidos en el marco de una transición política pacífica y consensuada, parecían un objetivo tan realista como provocador. Por eso que cuando las […]

  • 2 abril, 2008

Durante años se habló de España como la meta económica a la cual nuestro país debía aspirar. Sus actuales 27 mil dólares de ingreso per cápita aproximado, medido según paridad de compra, conseguidos en el marco de una transición política pacífica y consensuada, parecían un objetivo tan realista como provocador.

Por eso que cuando las autoridades económicas hacen ahora referencia a Portugal como el objetivo de nuestro crecimiento, a algunos les suena como una “adaptación” de la meta. Y claro, los cerca de 19 mil dólares de ingreso por persona según paridad de compra, están más al alcance de los casi 13 mil locales y su PIB de 193 mil millones no es tan lejano a nuestros 146 mil del año 2006.