De una vez por todas debemos aceptar que dormir un rato es un beneficio para la salud y no un estado de flojera.

  • 17 noviembre, 2011

De una vez por todas debemos aceptar que dormir un rato es un beneficio para la salud y no un estado de flojera.Por Mauricio Contreras

Hace un par de semanas conversaba con un destacado ejecutivo de una empresa nacional que se caracteriza por sorprender con innovaciones para sus clientes en los productos, promociones y atención al consumidor. Le pregunté cómo eran capaces de generar constantemente ideas nuevas. Me dijo: “siempre estamos soñando, sin límites. Y como el sueño es realizable, yo y parte de mi equipo dormimos siesta diariamente. Siestas cortas, de entre 20 y 35 minutos, en la oficina, sin zapatos. Puro relajo. Podría apostarte que las mejores ideas que hemos tenido en los últimos cinco años surgen en la tarde, tras esta pestañeada que ya es una institución para nosotros. Yo les recomiendo la siesta a todos”.

Increíble, pero cierto. Se trata de un testimonio que uno no acostumbra a escuchar entre los empresarios chilenos ni en todo aquel que toma grandes decisiones u ostenta importantes cargos en el país. Luego de esta conversa con mi amigo ejecutivo, pensé que había llegado el momento para luchar para que por fin la siesta triunfe como una práctica saludable y que de una vez por todas deje de ser considerada un desperdicio de tiempo o la actitud propia de un país flojo, que no quiere desarrollarse.

Algunas cifras médicas recientes ayudan a dimensionar el valor de dormir un poco durante el día. La Sociedad Latinoamericana del Sueño inició una campaña de difusión sobre este descanso, apoyado en datos concretos. Un estudio en Ciudad de México, Buenos Aires y São Paulo concluyó lo siguiente: la gente está durmiendo una hora y media menos que hace 50 años; una siesta corta, de entre 20 y 40 minutos, es suficiente para inyectar energía a una persona que no descansó bien la noche anterior; la siesta mejora el estado de ánimo, la alerta y la productividad. Otras investigaciones señalaron que el hábito de realizar pequeños encuentros con Morfeo se asocia a un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares o el mal de Alzheimer.

Si todos estos antecedentes no son suficientes para convencernos, quizá haya una explicación cultural. Nuestra tradicional posición contraria a la siesta en el trabajo (¿qué cara pondría nuestro jefe si mañana le pedimos que nos deje dormir un rato?) es un tema social, muy apoyado en el qué dirán. Un prejuicio que nos impide descubrir -o sentir- lo maravilloso que puede resultar “apagarnos por un rato”, quebrar el día laboral y ganar fuerzas para el remate de la jornada.

No sería malo formar un club de amigos de la siesta. ¿Faltarían miembros? Para nada. Desde ya, me inscribo.

 


 

Mejor alianza
Star Alliance fue premiada por sexta vez consecutiva como el mejor grupo de líneas aéreas asociadas en los premios Business Traveller que se celebran en Londres. Se trata de una encuesta anual entre los lectores de la revista, que seleccionan sus preferencias sobre aviones, aeropuertos, hoteles y rent a car. La alianza fue fundada en 1997 por United, Lufthansa, Air Canada, Thai Airways y SAS y actualmente la integran 27 compañías con más de 4 mil aviones, operando 21.000 vuelos a 181 países.

 


 

 

Yo amo Rosario

Lionel Messi es la estrella de la campaña promocional de la ciudad de Rosario, que busca consolidarse como la tercera urbe más importante de Argentina. En un video se mezclan imágenes de la ciudad con elementos típicos de España, como una paella, un pulpo, una corrida de toros y un grupo de hinchas del Barcelona. Tras esto, suena el despertador del mejor jugador del mundo, quien reflexiona: “soñé que no estaba tan lejos. Yo amo volver”. Tanto Messi como Andrés Calamaro -autor de la canción Me estás atrapando otra vez, que da música al clip- no cobraron dinero por este trabajo, que ya es furor en las redes sociales debido al talento histriónico del jugador argentino. Disponible en You Tube, bajo el nombre Yo Amo Rosario.