Casi nadie se salvó en la comisión investigadora del caso La Polar de la Cámara de Diputados. Según los parlamentarios, fue una cadena de errores la que permitió el fraude que golpeó a consumidores y al mercado. El informe de más de 150 páginas sostiene que hubo una serie de fallas profesionales y vacíos en la regulación.

  • 6 octubre, 2011

Casi nadie se salvó en la comisión investigadora del caso La Polar de la Cámara de Diputados. Según los parlamentarios, fue una cadena de errores la que permitió el fraude que golpeó a consumidores y al mercado. El informe de más de 150 páginas sostiene que hubo una serie de fallas profesionales y vacíos en la regulación.

“Ante los abusos que permite el actual sistema financiero”, la comisión insta al gobierno a subsanar las debilidades con nuevas legislaciones. Respecto de las fallas, sostiene que hay problemas de supervisión en diferentes instancias, que el esquema de incentivos a los sueldos de los ejecutivos es negativo y que hacen falta la coordinación y el traspaso de información entre los diferentes organismos reguladores.

Concluye que la responsabilidad de los ejecutivos de la empresa es nítida “en la comisión de delitos” y que los directores de la empresa “habrían actuado de manera negligente”. Además, acusa de los mismo a la auditora Price; a las clasificadoras de riesgo, de poco diligentes; a las AFP, de incapaces de haber sospechado la situación real de la empresa y a las Super de Bancos y de Valores por no haber actuado a tiempo. Ni el Banco Central se salva, pues no previó las falencias en la regulación de las tarjetas de las casas comerciales.