Aunque parezca increíble, anualmente el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) decomisa en los controles fronterizos varias toneladas de productos de origen animal o vegetal que no está permitido ingresar al país. El año pasado la cifra llegó nada menos que a 100 toneladas, un número que si bien deja boquiabierto, no fue el mayor de […]

  • 25 junio, 2008

Aunque parezca increíble, anualmente el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) decomisa en los controles fronterizos varias toneladas de productos de origen animal o vegetal que no está permitido ingresar al país. El año pasado la cifra llegó nada menos que a 100 toneladas, un número que si bien deja boquiabierto, no fue el mayor de la historia. Sí, porque en 2006, por ejemplo, la cifra alcanzó las 350 toneladas, producto de un decomiso extraordinario de cebollas en el paso Chacalluta.

Como sea, la lista de productos decomisados este año tiene literalmente de todo. Desde productos comestibles como jamones o carnes secas, pasando por semillas o cereales y frutas, hasta plantas y animales. El riesgo es que con ellos pueden entrar al país una diversidad de plagas y enfermedades que podrían poner en peligro la positiva imagen de las exportaciones chilenas.