Así como para muchos marzo suele ser sinónimo de complicaciones, trámites y un brusco regreso a la realidad, hay otros que lo esperan con ansias: para los fanáticos de la música docta, es el mes en que se reactivan las actividades de las principales instituciones culturales y teatros que abordan esa faceta artística. Es así […]

  • 25 marzo, 2013
Juan Pablo Izquierdo

Juan Pablo Izquierdo

Así como para muchos marzo suele ser sinónimo de complicaciones, trámites y un brusco regreso a la realidad, hay otros que lo esperan con ansias: para los fanáticos de la música docta, es el mes en que se reactivan las actividades de las principales instituciones culturales y teatros que abordan esa faceta artística. Es así como en el Municipal de Santiago acaban de dar comienzo a su temporada con una muy aplaudida y taquillera versión de Carmina Burana, con la que debutó el nuevo titular de la Filarmónica de Santiago, el talentoso joven maestro ruso Konstantin Chudovsky. Y por su parte, el Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile (Ceac) inició su temporada en el teatro de Plaza Italia con el debut local de la directora francesa Nathalie Marin. Y, poco a poco, se irán sumando los demás espectáculos tanto dentro como fuera de la capital.

Chudovsky abordará otros tres de los 11 programados en el año (y volverá a dirigir ópera, probándose ahora en Verdi y Rossini), pero también habrá espacio para otras batutas: Maximiano Valdés dirigirá un concierto que incluye el Réquiem de Mozart; volverá el anterior titular, Rani Calderon, con la Cuarta Sinfonía de Mahler y la Sinfonía Praga de Mozart; José Luis Domínguez abordará un programa Beethoven y otro con Dvorak y Rachmaninoff; y, a principios de diciembre, al joven chileno Paolo Bortolameolli le tocará el honor de guiar a la Filarmónica en la interpretación que recordará los 100 años del estreno de la La Consagración de la Primavera de Stravinsky. Y la programación considerará también importantes invitados internacionales: en mayo ofrecerá su primer concierto clásico entre nosotros una verdadera leyenda viviente, el violinista estadounidense Itzhak Perlman; y en agosto, la Orquesta Sinfónica del Estado de México, dirigida por Enrique Bátiz, traerá dos programas centrados en autores iberoamericanos.

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Como suele ocurrir, se echan de menos más obras de compositores chilenos, pero de todos modos el Municipal nunca deja de sorprender gratamente.

Y si la temporada de conciertos se ve prometedora y la de ballet también debería cautivar –en especial por el estreno en Chile de Zorba el griego y Mayerling–, es la ópera la que de seguro convocará a un público más entusiasta. La temporada lírica tendrá el regreso de clásicos habituales como el homenaje a los 200 años del nacimiento de Verdi con El Trovador -en una producción que ya se pudo apreciar en el teatro Regio de Parma y la Fenice de Venecia- y las comedias belcantistas El Barbero de Sevilla –en la divertida producción de Fabio Sparvoli, ya presentada en 2008– y El Elixir de Amor con el regreso de dos talentosos artistas, el tenor argentino Juan Francisco Gatell (quien acaba de cantar en el Così fan tutte que tuvo como director de escena al reciente ganador del Oscar por Amour, Michael Haneke) y el barítono Pietro Spagnoli. Pero sin dudas serán los otros tres títulos los que mayores expectativas deberían generar: tras 14 años de ausencia, volverá la romántica Romeo y Julieta de Gounod, con los debuts del joven y cada vez más solicitado tenor rumano Teodor Ilincai, y el maestro francés Yves Abel. Y lo mejor vendrá por el bicentenario del natalicio de Wagner y el centenario del de Britten, dos de los compositores más trascendentes en la historia de la ópera. Del germano, tras 14 años vuelve su última obra para la escena –y tal vez la más mística y enigmática–, Parsifal, que al igual que en 1999 contará precisamente con el trabajo de tres veteranos de las lides wagnerianas en Chile: los argentinos Roberto Oswald y Aníbal Lápiz en la producción escénica y el retorno de quien fuera el director titular de la Filarmónica en los 90, el maestro Gabor Ötvös. Promete ser un hito para este año a nivel latinoamericano (ni siquiera el Colón de Buenos Aires ofrecerá una ópera de Wagner en su actual temporada), así como para los admiradores de Britten lo debería ser el esperadísimo estreno en Chile de Billy Budd, ópera inspirada en un relato de Melville.

Más, mucho más

El Ceac también tendrá muy en cuenta los aniversarios de este 2013: no sólo recordarán a su vez el centenario de La Consagración de la Primavera (en este caso, dirigida por el húngaro Zsolt Nagy), sino además los 100 años del Concierto para piano Nº 2 de Prokofiev, que marcará la primera actuación en conjunto entre la Sinfónica y el pianista chileno Alfredo Perl; y de Verdi y Wagner en distintos conciertos se interpretarán fragmentos orquestales de sus óperas. Ecléctica y muy atractiva, la selección de obras irá desde hits como El Mesías dirigido por José Luis Domínguez en un concierto de Semana Santa, hasta el estreno en Chile de El sueño de Geronte, de Elgar, además de obras poco conocidas de Frank Martin, Arthur Honegger y Gabriele Manca.

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Los músicos chilenos también tendrán un lugar destacado, tanto con la inclusión de piezas de autores como Lefever, Márquez y Quinteros, hasta un programa dedicado a compositores chilenos en septiembre, donde Carlos Dourthé dirigirá piezas de Christian Donoso, Rafael Díaz y Fernando García (Las Raíces de la Ira, In memoriam para Víctor Jara, de quien pocos días después se recordarán 40 años de su muerte). Y mientras se prepara la designación de un nuevo director titular para el segundo semestre, por el Teatro Universidad de Chile desfilarán diversas batutas: el italiano Marcello Panni, los españoles Josep Vicent y Álvaro Albiach, el suizo Nicolas Rauss, el alemán Eckart Preu, el británico Andrew Gourlay, el ruso Leonid Grin y el estadounidense Victor Yampolsky. También tendrá una importante presencia el Premio Nacional de Música 2012, el maestro Juan Pablo Izquierdo, quien dirigirá un programa que incluirá la Serenata para tenor, corno y cuerdas del homenajeado Britten, a quien volverá a incluir en otro concierto de carácter más didáctico, donde dirigirá entre otras obras la Guía Orquestal para la Juventud, homenajeada por la notable película Moonrise Kingdom. Además, el Ceac estrenará un nuevo cuerpo estable, el Cuarteto Andrés Bello, con presentaciones en el hall del teatro universitario.

En el GAM, espacio cultural cada vez más dinámico y concurrido, comienzan en estos días las funciones que marcarán el estreno de Gloria, la nueva ópera de Sebastián Errázuriz, compositor chileno que logró cautivar al público y la crítica hace unos años con su debut lírico, Viento Blanco, centrado en la tragedia de Antuco. Esta nueva obra, protagonizada por la atractiva mezzosoprano Constanza Dörr acompañada por un elenco de reconocidas figuras de la escena local –Patricio Sabaté, Claudia Godoy, Claudia Pereira y Pedro Espinoza–, se aleja del drama, pero también promete reflejar un aspecto ineludible de la sociedad actual, y hasta ahora inédito en estos lados para la ópera: la obsesión por la farándula que parece inundar la televisión y la opinión pública de nuestro país. En este caso, la protagonista es una diva que viene a Chile luego de triunfar en Hollywood y codearse con las estrellas, y acepta presentarse en SDQ, un programa de farándula donde su vida personal podría quedar más expuesta de lo recomendable. Se estará presentando hasta el 16 de abril y cuenta con la dirección escénica de María Izquierdo, debutando en el género lírico.

Los melómanos esperan con ansias cada año la programación de la Fundación Beethoven: entre los conciertos que incluye su Temporada Internacional, que comienza a fines de mayo con el Borodin Quartet, destacan especialmente la Orquesta Internacional Lucerne Strings Festival, el regreso del Trío Guarneri de Praga, el debut del célebre chelista británico Jullian Lloyd Webber (para quien han compuesto obras Malcolm Arnold, Joaquín Rodrigo y Philip Glass, entre otros) y los regresos de dos de los violinistas más cotizados a nivel internacional, Pinchas Zuckerman y Joshua Bell. Eso, para cerrar su 2013 con Martin Haselböck dirigiendo a la Wiener Akademie, los mismos músicos vieneses que el año pasado acompañaron a John Malkovich en su debut actoral en Chile, con la obra The Infernal Comedy. Y a esto, por supuesto que además hay que agregarle los exitosos conciertos gratuitos en iglesias y a lo largo de nuestro país que emprenden el incansable Juan Pablo Izquierdo y la Orquesta de Cámara de Chile, la que además acompañará a Lloyd Webber.

Siguiendo en la capital, otro importante polo musical es la Universidad de Santiago: en el Aula Magna de esa casa de estudios y con entrada liberada, comenzará este 27 de marzo con la Orquesta Clásica Usach dirigida por su nuevo titular, el sólido suizo Nicolas Rauss, quien estará a cargo de la mitad de los conciertos programados para este año. Entre ellos, un homenaje a Wagner en abril que incluirá los Wesendonck Lieder cantados por la soprano Patricia Cifuentes, y el bello Idilio de Sigfrido, además del concierto de aniversario en julio con obras de Beethoven como la Misa en do mayor. Para octubre, tanto en el Municipal de Santiago como en el Aula Magna, se espera el aplaudido Víctor Jara Sinfónico, para luego incluir en noviembre el recuerdo a Britten, con su Sinfonietta Nº 1 y su Lachrymae “Reflexiones sobre un canto de John Dowland”. Algunos de estos conciertos serán además repetidos en el GAM, lo que permitirá llegar a más público.

En regiones no se quedan atrás

Afortunadamente, cada vez es más frecuente encontrarse con buenas temporadas de música fuera de la capital. Por ejemplo, la Orquesta de Cámara de Valdivia –que desde 2010 ha ido destacando no sólo en la Región de los Ríos, sino además entre los mejores conjuntos del país– este miércoles 27 de marzo dará la partida a su cuarta temporada, que se desarrollará a lo largo de 12 programas, siempre guiada por su director artístico, Cristóbal Urrutia, y estrenando a su flamante concertino, el francés Dorian Lamotte.

Pero sin dudas quien se está llevando los mayores aplausos es el Teatro del Lago en Frutillar, que cada año parece superarse a sí mismo; este 2013 basta con fijarse en los nombres convocados: a fines de este mes, próximo a cumplir los 80 años, el maestro alemán y especialista en Bach, Helmuth Rilling, regresará para abordar junto al Johann Sebastian Bach Ensemble otra inmensa obra maestra del compositor germano, La Pasión según San Mateo. Y, como lo anunciamos ya hace unos meses en Capital, en abril será el turno de toda una eminencia mundial, el chelista Yo-Yo Ma, quien debutará en Chile con un concierto junto a la pianista Kathryn Scott pocos días antes de su gala privada en el Club de la Unión de Santiago. Luego, en junio, la Orquesta Internacional Lucerne Festival Strings estará junto a otra reconocida intérprete, la espléndida soprano francesa Sandrine Piau; y a mediados de agosto, tras años ausente volverá uno de los violinistas más importantes del mundo, Gil Shaham. Para octubre, se espera la presentación del joven pianista Conrad Tao, que nos dejó una excelente impresión cuando debutó en ese mismo escenario hace tres años.

Donde también están cada vez más activos es en el Teatro Regional del Maule: dentro de los 12 conciertos, la Orquesta Clásica del Maule interpretará a Mozart, Beethoven, Tchaikovsky y Mendelssohn, pero también habrá lugar para autores chilenos como Rifo, Cáceres, Silva, Leng, y el cada vez más interpretado Sergio Berchenko; la agrupación será dirigida por los maestros Francisco Rettig y Pedro Sierra, pero también por batutas como la del austriaco Jorge Rotter, además de invitados como los alemanes de la Emsland Ensemble.

Y en la capital de la VIII Región, la Corporación Cultural Universidad de Concepción, Corcudec, que gestiona el Teatro de la Universidad de Concepción y la Orquesta Sinfónica de Concepción –para muchos expertos, una de las mejores del país–, nos adelantó su atractiva temporada sinfónica 2013, desarrollada a lo largo de 10 conciertos, cuatro de ellos bajo la batuta de su nuevo director invitado, el canadiense Julian Kuerti, e incluyendo un homenaje a Wagner y conciertos barrocos, además de dos óperas: en abril Il Campanello, comedia de Donizetti que contará con un elenco encabezado por el barítono chileno Ricardo Seguel, y en agosto, la popular La Traviata, adhiriendo así a los 200 años de Verdi. Como se ve, tanto en Santiago como en regiones, tras el receso veraniego, la actividad musical promete ser movida y contundente. •••