Experiencia tiene de sobra en el mundo financiero. Juan Enrique Vilajuana es el flamante gerente general del Banco Internacional, entidad que tiene nuevos dueños –de calibre– desde febrero y que avizora por delante desafíos importantes. Juan Enrique Vilajuana nos recibió en su escritorio de gerente general del Banco Internacional a tan solo 48 horas de […]

  • 15 junio, 2007

Experiencia tiene de sobra en el mundo financiero. Juan Enrique Vilajuana es el flamante gerente general del Banco Internacional, entidad que tiene nuevos dueños –de calibre– desde febrero y que avizora por delante desafíos importantes.

Juan Enrique Vilajuana nos recibió en su escritorio de gerente general del Banco Internacional a tan solo 48 horas de haber asumido. Su desafío, tras dejar Banco Falabella, es gigante, aunque él tiene confianza en el equipo de socios y el personal.

Para este ingeniero comercial de la Universidad de Chile (casado, seis hijos) lo suyo es aceptar desafíos. Cuando todavía era universitario comenzó a trabajar en el hoy inexistente Banco Continental, donde estuvo tres años, hasta 1982, cuando entró al Banco Edwards. “Ahí me tocó, en conjunto con Julio Jaraquemada y un equipo de gerentes bastante notables, participar en el negocio del Banco Edwards y filiales”, recuerda. En ese entonces fue director de Redbanc y Transbank. “Una época bastante fértil, de crecimiento, innovación, cambios tecnológicos y banca remota”, cuenta.

Tras pasar por varias destacadas posiciones gerenciales, Vilajuana dejó el Edwards en 1997 para irse a Argentina como gerente general del Banco Tornquist, que el grupo Luksic había comprado y que tenía presencia en cinco o seis provincias con 45 sucursales. Ahí estuvo hasta mayo de 2000, cuando se produjo su fusión con el Banco Río (del Santander). Se quedó un año más en el cargo, mientras se desempeñaba como director de Visa y de Banelco, la red de cajeros automáticos de Argentina.

Luego se fue al ABN Amro Bank, como gerente de la banca personas y local corporate, además de vicepresidente de las compañías de seguros de vida y generales. Ahí, le tocó participar del proceso de venta de la banca de personas del Bank Boston. Cuando renunció en 2003, quedó como director del ABN Amro.

Eso hasta enero de 2005, fecha en que asume la gerencia general del Banco Falabella, cargo que mantuvo hasta fines de mayo pasado. “Fue espectacular. Trabajar con la calidad y el profesionalismo del grupo Falabella fue un privilegio. Estuve con gente de primer nivel. Un equipo de excepción, con accionistas muy colaboradores, con un concepto de marketing, de clientes, de calidad de servicio notable”, destaca. Eso setradujo en que el Banco Falabella tomara distancia con otros bancos de casas comerciales y conservara además niveles de eficiencia y rentabilidad muy notables.

El último desafío lo asumió el 1 de junio con Banco Internacional. “Es un banco más chico, pero una de las razones por las que acepté es el grupo controlador. Trabajamos junto a Julio Jaraquemada por diez años en el Edwards y nos conocemos. El tiene una gran experiencia y proactividad. Tenemos una manera bastante similar de enfocar el negocio y la invitación al Banco Internacional reúne las características de desafío”, destaca.

La tarea es dura. Ya se han planteado alcanzar un punto de mercado en los próximos 3 a 5 años. “Desde la toma de control ya se ha crecido entre 25 y 30 mil millones de pesos, con nuevos clientes en poco más de 90 días, y tres nuevas áreas de negocios: factoring, leasing y el financiamiento de negocios inmobiliarios”. Eso no es todo. Pronto veremos un remozado Banco Internacional, con una nueva imagen que ya tuvimos el privilegio de conocer, y que hará aún más visible a este pequeño banco en potencia.