Curioso –a decir lo menos– es el caso que en las próximas semanas deberá resolver la Corte Suprema de Perú. Y todo, por el supuesto antichilenismo de un comercial de TV del que nadie se acuerda.

  • 25 abril, 2012

Curioso –a decir lo menos– es el caso que en las próximas semanas deberá resolver la Corte Suprema de Perú. Y todo, por el supuesto antichilenismo de un comercial de TV del que nadie se acuerda.

Llamado irónicamente el caso Caperucita por la prensa de ese país, se trata de un spot de la caja de ahorros del Cusco emitido hace siete años y en el cual se hacía mención a la posible usura cometida por bancos de origen extranjero que disfrazaban altas tasas de interés. El problema es que, entre las entidades foráneas, la que se sintió afectada fue el hoy desaparecido Banco del Trabajo, que controlaba el empresario chileno Santiago Cummins. Según la entidad, que hoy es propiedad de Scotiabank, el comercial denigraba a los chilenos y a ese banco en particular porque el lobo del cuento de la caperucita al que spot hacía referencia aparecía vistiendo una camisa roja de cuello azul y una estrella blanca, similar a la bandera chilena.

Sus reclamos fueron acogidos por el Indecopi, ente de la competencia de Perú, que multó a la caja cusqueña, la que apeló y así el caso fue escalando hasta que, entre idas y vueltas, pasaron siete años, el Banco del Trabajo fue absorbido por el Scotiabank y ya nadie se acuerda mucho del comercial.