• 21 septiembre, 2010


Propongo por lo tanto una Agenda Pro Liquidez, liderada por el sector privado y fuertemente apoyada por las autoridades económicas, en el marco de lo que el gobierno ha llamado MKB.


La liquidez es un atributo importante en los mercados de capitales: permite que los precios reflejen adecuadamente los valores reales, haya mejor formación de precios, se atraiga a un mayor número de inversionistas –la liquidez genera más liquidez– y se disminuya el costo de capital de las empresas.

Lo que en finanzas llamamos “costo de capital” es el costo promedio para una empresa de obtener financiamiento, ya sea vía acciones o deuda. En la medida en que una acción –o bono– es más líquida, se hace más fácil y eficiente levantar nuevos recursos para la empresa. Se obtiene capital en términos más ventajosos, “a mejores precios”. Esto, que aparentemente sólo les importaría a los profesionales de las finanzas o a los empresarios, en realidad tiene una importancia clave para la economía de un país. Un menor costo de capital da una ventaja estratégica, es una forma de eficiencia, al igual que lo serían ser un productor de bajo costo, la innovación tecnológica, una buena marca o un equipo de administración talentoso.

Considere por ejemplo el caso del sector salmonero en nuestro país. Una industria de gran emprendimiento, que tuvo su época de auge, crecimiento acelerado y gloria. Chile llegó a ser el mayor productor de salmones… ¡del mundo! Pero lamentablemente, a raíz de la crisis que todos conocemos, se produjeron cuantiosas pérdidas que destruyeron las finanzas de las compañías, generando menores riqueza, empleo y actividad en la zona afectada. Ya superada la crisis, la industria se ve hoy con buenas perspectivas y enfrenta una gran demanda por sus productos, a precios record. Entonces se hace atractivo invertir nuevamente, para lo cual se requiere recomponer la base de capital de las salmoneras, para las cuales aún no hay financiamiento bancario disponible. Hay dos compañías que en los buenos años decidieron abrirse a la bolsa –Invertec y Multiexport– y ahora han aprovechado esta liquidez para realizar en las últimas dos semanas ventas de acciones que les permitieron recaudar más de 100 millones de dólares para inversión, dinero que “vale oro” en la actual coyuntura del mercado de los salmones. Este menor costo de capital les dio una ventaja competitiva que les permite salir antes de la crisis, con la demanda por empleo correspondiente.

Lo que es válido para estas empresas lo es para el mercado como un todo. De ahí que aumentar la liquidez de nuestro mercado debiera ser una prioridad. La bolsa en Chile transa en promedio entre 150 y 200 millones de dólares diarios. A primera vista parece un buen número, pero si se compara con la capitalización bursátil de nuestro mercado –el valor patrimonial de todas las empresas, sumado– resulta
que la rotación anual en Chile –liquidez como porcentaje del tamaño– es de sólo 18%. En Brasil es 72%, en EEUU 78%, en el Reino Unido 70%, en México 33% y en mercados europeos, cerca del 100%.

Propongo por lo tanto una Agenda Pro Liquidez, liderada por el sector privado y fuertemente apoyada por las autoridades económicas, en el marco de lo que el gobierno ha llamado MKB. Algunas ideas al respecto:

• Mayor promoción de la Bolsa de Comercio, que como principal plaza del país está llamada a liderar este esfuerzo. Esto, obviamente, de la mano de una mejor supervisión y autorregulación, necesidad que quedó de manifiesto luego del último informe de competitividad global del World Economic Forum;

• Incorporar nuevos sectores al mercado, en lo que se está trabajando;

• Eliminar el impuesto a la ganancia de capital a todas las transacciones de acciones y bonos. Es absurdo que la actual legislación castigue a las empresas chicas con menor liquidez y premie a las grandes;

• Incentivar la desconcentración de las sociedades anónimas, disminuyendo el quórum para ciertas decisiones corporativas desde 67% a mayoría simple; y

• Cambiar la base para efectos de dichas aprobaciones desde el total de acciones existentes a aquellas presentes en la junta.

Este tipo de iniciativas permitiría, de aquí a unos años más, contar con un mercado de capitales realmente profundo. Una agenda con plazos y metas específicas: por ejemplo que nuestra bolsa transe 500 millones de dólares diarios en 2015. Eso sería multiplicarse por 3… ¿por qué no? Los brasileros lo hicieron.

Puesto en términos generales: mejor asignación de recursos, más dinero disponible para inversión, crecimiento, más y mejores empleos. Puesto en términos financieros: menor costo de capital. Como en los salmones.