Según los entendidos, se trata de un caso histórico: por 5 votos contra cero, la Corte Suprema chilena decidió rechazar el exequatur (recurso que busca ejecutar un fallo en otro país) que la empresa francesa de electricidad EDFI solicitaba para hacer cumplir una sentencia por casi 200 millones de dólares contra Endesa e YPF.
Todo partió en Argentina, cuando la francesa compró una empresa de distribución a Endesa e YPF que, tras el fin de la convertibilidad en ese país, sufrió un brusco ajuste de precios. EDFI decidió demandar para recuperar lo perdido. Un primer fallo de la justicia argentina le dio la razón. Pero luego la corte trasandina dejó sin efecto el pago de los casi 200 millones de dólares que se reclamaban.
No contenta con eso, EDFI intentó hacer valer el laudo acordado previamente, pero ahora en Chile. Representada por Claro y Cía., recurrió a la justicia local. La defensa de Endesa e YPF -a cargo de José Joaquín Ugarte y de Prieto y Cía.- exigió a la Suprema el rechazo de la petición. Y el máximo tribunal le dio la razón en un fallo unánime, el 8 de septiembre pasado.
Álvaro Fernández, abogado litigante que siguió de cerca el caso, plantea que “claramente esta decisión marca una línea o una tendencia de la Corte Suprema, en el sentido de que no se pueden ejecutar fallos arbitrales que hayan sido anulados en el país de sede”.
Pero la empresa francesa no se rinde. De hecho, ya ha recurrido a otros países para ejecutar la sentencia. En Francia, su tesis fue acogida, pero no se encontraron bienes para hacerse pago. En Estados Unidos, en tanto, sufrió un rechazo. Ahora, sigue con los esfuerzos en Brasil.

  • 6 octubre, 2011

Según los entendidos, se trata de un caso histórico: por 5 votos contra cero, la Corte Suprema chilena decidió rechazar el exequatur (recurso que busca ejecutar un fallo en otro país) que la empresa francesa de electricidad EDFI solicitaba para hacer cumplir una sentencia por casi 200 millones de dólares contra Endesa e YPF.

Todo partió en Argentina, cuando la francesa compró una empresa de distribución a Endesa e YPF que, tras el fin de la convertibilidad en ese país, sufrió un brusco ajuste de precios. EDFI decidió demandar para recuperar lo perdido. Un primer fallo de la justicia argentina le dio la razón. Pero luego la corte trasandina dejó sin efecto el pago de los casi 200 millones de dólares que se reclamaban.
No contenta con eso, EDFI intentó hacer valer el laudo acordado previamente, pero ahora en Chile. Representada por Claro y Cía., recurrió a la justicia local. La defensa de Endesa e YPF -a cargo de José Joaquín Ugarte y de Prieto y Cía.- exigió a la Suprema el rechazo de la petición. Y el máximo tribunal le dio la razón en un fallo unánime, el 8 de septiembre pasado.

Álvaro Fernández, abogado litigante que siguió de cerca el caso, plantea que “claramente esta decisión marca una línea o una tendencia de la Corte Suprema, en el sentido de que no se pueden ejecutar fallos arbitrales que hayan sido anulados en el país de sede”.

Pero la empresa francesa no se rinde. De hecho, ya ha recurrido a otros países para ejecutar la sentencia. En Francia, su tesis fue acogida, pero no se encontraron bienes para hacerse pago. En Estados Unidos, en tanto, sufrió un rechazo. Ahora, sigue con los esfuerzos en Brasil.