Primero fue solo una sospecha. El sismo de 5,1 grados Richter que se detectó a unos 380 kilómetros al noreste de Pyongyang, cerca de donde se habían realizado los ensayos nucleares anteriores, alertó a los países vecinos y a las Naciones Unidas, dice TIME. “Existe la posibilidad de que Corea del Norte haya realizado otro […]

  • 12 febrero, 2013
Corea del Norte. Foto: EFE

Corea del Norte. Foto: EFE

Primero fue solo una sospecha. El sismo de 5,1 grados Richter que se detectó a unos 380 kilómetros al noreste de Pyongyang, cerca de donde se habían realizado los ensayos nucleares anteriores, alertó a los países vecinos y a las Naciones Unidas, dice TIME.

“Existe la posibilidad de que Corea del Norte haya realizado otro test nuclear”, afirmó el primer ministro de Japón en una reunión de emergencia. Dos horas después, el servicio estatal de noticias de Corea del Norte confirmó la realización del tercer ensayo nuclear. En éste se utilizó un dispositivo más pequeño y liviano, “pero con gran poder explosivo”.

Luego del exitoso cohete de largo alcance lanzado en diciembre pasado, Corea del Norte afirmó que seguiría realizando ensayos nucleares a un “nivel mayor”, a pesar del rechazo mundial.

Según  TIMECorea del Norte constituye hoy la mayor amenaza de seguridad en la región. La Casa Blanca, en tanto, condenó el test nuclear -al que calificó como un acto altamente provocativo- y afirmó que pone en riesgo la estabilidad de la región.

Al igual que el misil de diciembre, se espera que hoy se reúna nuevamente el Consejo de Seguridad de la ONU para abordar el asunto. Sin embargo, tal como se ha visto con las experiencias pasadas, esto no garantiza que podrá frenar las ambiciones nucleares del país asiático.

Ni las sanciones ni el repudio internacional han logrado disuadir los proyectos nucleares de Corea del Norte. ¿Qué podría hacerlo esta vez?  El rechazo de China, un aliado suyo por años. El gobierno chino se opuso firmemente a este acto y le pidió al país que emprenda más acciones que pudieran “empeorar la situación”.

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